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Una mordida de gato es más peligrosa que la de un perro

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Una mordida de gato es más peligrosa que la de un perro

La mordida de un perro es más fuerte, pero la del gato es más peligrosa. Si un gato te mordió, aunque haya sido solo un rasguño pequeño, no lo subestimes: por dentro podría estar pasando algo grave.

¿Por qué? Los colmillos del gato son finos y filosos, así que penetran muy profundo e inyectan bacterias justo en tendones y articulaciones. La herida se ve diminuta y cierra rápido por fuera, pero atrapa la infección por dentro. Por eso casi la mitad de las mordidas de gato terminan infectándose.

Si te muerde un gato, esto es lo que debes hacer:

Primero

Lava la herida de inmediato con abundante agua y jabón durante varios minutos.

Segundo

Presiona con una gasa limpia si sangra y cúbrela.

Tercero

Y esto es lo más importante: acude al médico, sobre todo si la mordida fue en la mano, cerca de una articulación, o si notas enrojecimiento, hinchazón o calor en las siguientes horas. Muchas veces se necesitan antibióticos.

Y nunca, nunca esperes "a ver si se pasa". En estas heridas, cada hora cuenta.

Guarda esta información, porque le puede pasar a cualquiera.

Señales de que la infección ya empezó

Revisa la herida durante las siguientes 24 a 48 horas. Ve al médico de inmediato si notas:

  • Enrojecimiento que se extiende más allá de la mordida, sobre todo si avanza en línea hacia el brazo.
  • Hinchazón, calor o dolor que aumenta en vez de disminuir.
  • Pus o mal olor.
  • Fiebre, escalofríos o ganglios inflamados.
  • Dificultad o dolor para mover los dedos, si la mordida fue en la mano: puede indicar que la infección llegó a un tendón.

Por qué la mano es el peor lugar

Casi el 85% de las mordidas de gato ocurren en manos y muñecas, y ahí los tendones y las articulaciones están apenas unos milímetros bajo la piel. Una infección que alcanza la vaina de un tendón puede necesitar cirugía y antibióticos intravenosos. Por eso los médicos tratan las mordidas de gato en la mano como urgencia, aunque «se vean bien».

Vacunas: las dos preguntas que te hará el médico

  1. ¿Cuándo fue tu última vacuna del tétanos? Si han pasado más de 5 años, o no lo recuerdas, probablemente toque refuerzo.
  2. ¿Conoces al gato y está vacunado contra la rabia? Si fue un gato callejero o desconocido, o no se le puede observar durante 10 días, el médico valorará la profilaxis antirrábica. En México la rabia felina es rara, pero existe: no es un tema para adivinar en casa.

Lo que NO debes hacer

  • No cierres la herida con curitas apretadas ni pegamento: estas heridas suelen dejarse abiertas para que drenen.
  • No apliques alcohol puro, limón, ajo ni remedios caseros dentro de la herida: irritan y no desinfectan a profundidad.
  • No tomes antibióticos «que te sobraron» sin receta: la dosis y el tipo los decide el médico.

Fuentes: IMSS — mordeduras de animales; Secretaría de Salud — prevención de rabia; Clínica Mayo — mordeduras de gato e infecciones de la mano.