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Cómo sobrevivir a la mordedura de una garrapata con RICKETTSIA

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Cómo sobrevivir a la mordedura de una garrapata con RICKETTSIA

La mordedura de una garrapata casi nunca es peligrosa. Ni siquiera duele, ni te das cuenta cuando pasa. Y ese es exactamente el problema, porque cuando la enfermedad aparece, casi una semana después, la mayoría ya ni se acuerda de que la mordieron. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede ayudar a que todos sepan qué hacer.

QUÉ ES LO QUE REALMENTE MATA

La garrapata no inyecta veneno. Lo que puede transmitir es una bacteria, y la más peligrosa en México causa la fiebre manchada de las Montañas Rocosas.

Lo importante es esto: es una de las infecciones más letales que se conocen, y al mismo tiempo es prevenible y curable si se sospecha a tiempo. Todo depende de que alguien conecte la fiebre con la garrapata.

DÓNDE TE LA PUEDES PEGAR, AUNQUE NO TENGAS PERRO

Aquí está el error más común: creer que esto solo le pasa a quien va al monte o a quien tiene mascotas. La principal transmisora en México es la garrapata café del perro, y esa garrapata vive donde viven los perros, que es prácticamente en todos lados.

Escenarios reales de contagio

Vas de visita a una casa donde hay perros. No necesitas tocar al animal. La garrapata se desprende, camina por el piso, sube por muebles y paredes, y se instala en grietas de la pared, en las patas de los muebles y en los rincones. Sentarte un rato es suficiente.

Un sillón viejo, una alfombra o un colchón que llevan tiempo guardados. Ahí es donde las brigadas sanitarias las encuentran una y otra vez.

El patio de tu casa con maleza, escombro, madera o cacharros amontonados. Es su refugio favorito durante el día.

Un parque, un lote baldío o una banqueta con pasto alto donde duermen perros callejeros.

Tu propia mascota, cuando duerme adentro. El perro no te transmite la enfermedad al lamerte ni al dormir contigo, pero sí es el transporte que mete la garrapata a tu casa.

Una casa de campo, una cabaña o una casa que estuvo cerrada varios meses. Sin animales de los que alimentarse, las garrapatas se quedan esperando y se suben a la primera persona que entra.

Y algo que casi nadie hace: si vas a visitar a alguien que tiene perros o vuelves de un lugar así, revísate al llegar a tu casa. No al día siguiente. Ese mismo día.

DÓNDE SE PEGAN EN EL CUERPO

La garrapata no se queda donde cae. Camina hasta encontrar una zona caliente, húmeda y escondida. Por eso tanta gente jura que nunca la mordió: la buscó en el brazo y estaba en otro lado.

Revisa siempre estos puntos, con un espejo o pidiendo ayuda:

Cuero cabelludo y detrás de las orejas. En niños es el lugar número uno, porque son más bajitos y traen el pelo más cerca de todo. Axilas. Ingle y entre las piernas. Ombligo y línea de la cintura, donde aprieta el resorte del pantalón. Detrás de las rodillas. Entre los dedos de los pies. Espalda baja.

En niños chiquitos, la revisión del cuero cabelludo debe ser diaria si viven en zona de riesgo o si hay perros en casa.

CÓMO QUITARLA SIN EMPEORARLO

Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca, porque los métodos populares no solo no funcionan: aumentan el riesgo de que te enfermes.

No le pongas aceite, vaselina, alcohol, esmalte, jabón ni gasolina. Ahogarla hace que suelte más saliva y más contenido intestinal dentro de la herida, que es justo por donde entra la bacteria.

No la quemes con cigarro ni con cerillo.

No la gires, no la arranques con los dedos y no la aplastes. Si revientas el cuerpo, empujas el contenido infectado hacia adentro.

Lo correcto

Usa pinzas de punta fina. Si no tienes, protégete los dedos con un pañuelo o una toalla, pero las pinzas son muy superiores. Sujétala lo más cerca posible de la piel, agarrando la cabeza, no el cuerpo hinchado. Jala hacia arriba con presión firme y constante, en línea recta, sin girar. Lava la zona y tus manos con agua y jabón. Si quedó un pedacito de la boca adentro, no escarbes con una aguja. Limpia y deja que salga solo.

Un paso extra que puede salvar el diagnóstico: guarda la garrapata en una bolsita o frasco y anota la fecha en tu teléfono. Esos dos datos le dan al médico la información que más pesa.

LOS 14 DÍAS QUE SIGUEN

Aunque hayas quitado bien la garrapata, no terminó. Los síntomas pueden aparecer desde un par de días hasta unas 2 semanas después.

Vigila fiebre repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, malestar general, náuseas, vómito, dolor abdominal y, en algunos casos, manchas o erupción en la piel.

Ojo con esto: las manchas son el síntoma que le da nombre a la enfermedad, pero no siempre aparecen, y cuando aparecen suelen ser tardías. Esperar a ver manchas para ir al médico es esperar de más.

LA FRASE QUE TIENES QUE DECIR EN EL CONSULTORIO

Este es el punto más importante del texto.

El cuadro inicial se parece muchísimo a una gripa o a un dengue, y si el médico no sospecha, no lo trata. Por eso, si tienes fiebre y en las 2 semanas anteriores tuviste contacto con garrapatas, con perros o con un lugar donde los hay, dilo en voz alta apenas entres: "estuve expuesto a garrapatas".

Esa frase cambia por completo la ruta de atención.

QUÉ ESPERAR DEL TRATAMIENTO

El medicamento indicado es la doxiciclina, y hay tres cosas que conviene saber porque en ellas se pierden vidas.

Primero: el tratamiento debe iniciarse ante la sospecha clínica, sin esperar los resultados de laboratorio, porque los anticuerpos pueden tardar hasta 15 días en salir positivos. Si el médico ya decidió iniciar, no le pidas que espere el análisis.

Segundo: funciona mucho mejor dentro de los primeros 5 días desde que empezaron los síntomas. Después de esa ventana, el pronóstico empeora rápido.

Tercero, y este es un mito que cuesta vidas: la doxiciclina sí se usa en niños. Existe la idea de que mancha los dientes y por eso algunos padres la rechazan, pero la evidencia muestra que en los ciclos cortos que se usan para esta enfermedad no produce pigmentación dental, y es el tratamiento de elección en todas las edades. Usar otro antibiótico distinto aumenta el riesgo de un desenlace fatal.

Y una aclaración al revés: no se toma doxiciclina de forma preventiva solo porque te mordió una garrapata y no tienes síntomas. Lo que se hace es vigilar.

CÓMO PROTEGER TU CASA Y A TU FAMILIA

Si tienes mascotas: desparasitación externa periódica con el producto que indique el veterinario, y revisión de orejas, cuello, entre los dedos y bajo la cola. Una perrera o cama vieja llena de grietas es un criadero.

En el patio: corta la maleza, saca escombro, llantas, madera y cacharros. Ahí no solo se esconden, ahí se reproducen.

Adentro: resana grietas de paredes y zócalos, aspira sillones y alfombras, y desecha muebles infestados en vez de intentar rescatarlos.

Al salir a zonas con pasto o donde haya perros: pantalón largo, calcetines por encima del pantalón si vas al campo, ropa clara para verlas caminando, y repelente.

Al regresar: revisión de cuerpo completo, y mete la ropa a la secadora en caliente antes de lavarla. El calor seco las mata mejor que el agua.

Si eres tú quien recibe visitas y tienes perros, avisar no es exagerado. Que los papás revisen a sus hijos al llegar a casa puede ahorrar una tragedia.

Y si vives en Chihuahua, Sonora, Baja California, Coahuila, Nuevo León o Sinaloa, nada de esto es opcional. Ahí es donde se concentran los casos y las muertes.

Esta información es general y no sustituye la valoración de un médico. Ante fiebre después de exposición a garrapatas, acude de inmediato a una unidad de salud.