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¿Qué hacer si un ciempiés muerde a tu hijo?

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
¿Qué hacer si un ciempiés muerde a tu hijo?

Lo primero es esto: en la enorme mayoría de los casos, la mordida de un ciempiés no pone en riesgo la vida de un niño. Lo que sí hace es doler muchísimo, y el dolor asusta, y es ahí donde muchos papás pueden cometer un error. Por eso te lo diremos simple y directo. Esto debes hacer si un ciempiés muerde a tu hijo. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede ayudar a que todos sepan qué hacer.

QUÉ HACER EN LOS PRIMEROS MINUTOS

Aleja al niño del lugar y revisa que el animal ya no esté sobre la ropa ni dentro del zapato.

Lava la herida con agua y jabón, sin tallar. Este paso no es de relleno: la mayor parte de las complicaciones documentadas no vienen del veneno, vienen de la infección de la herida.

Aplica frío, con hielo o una compresa envuelta en una tela, nunca directo sobre la piel. Ponlo por periodos de unos 15 minutos, con descansos.

Mantén la zona quieta y elevada para reducir la hinchazón.

Y da un analgésico común, en la dosis que corresponda a la edad y el peso del niño. En los estudios que compararon tratamientos, el hielo y los analgésicos fueron lo que mejor alivió el dolor.

Vas a ver dos puntitos rojos muy juntos. Ese es el rastro de los dos colmillos con los que muerde, y sirve para confirmar que fue un ciempiés y no otra cosa.

LO QUE NO DEBES HACER

No hagas torniquete ni aprietes el brazo o la pierna.

No cortes, no succiones ni exprimas la herida.

No apliques agua muy caliente. Hay guías que la mencionan, pero en el estudio que la comparó de frente contra el hielo, algunos pacientes reportaron más dolor después de la inmersión caliente. Y con un niño hay un riesgo extra evidente, que es quemarlo.

No pongas alcohol, gasolina, cebolla, tabaco, barro ni hierbas. Nada de eso toca al veneno y sí aumenta la posibilidad de infectar.

No le des medicamentos que no sean para su edad, y no combines analgésicos sin indicación.

Y no persigas al animal. Si puedes tomarle una foto de lejos, sirve, pero no vale la pena arriesgar una segunda mordida.

QUÉ ES NORMAL Y QUÉ NO

Lo esperado es dolor intenso y ardoroso desde el primer momento, que a veces se corre hacia arriba del brazo o la pierna, más hinchazón, enrojecimiento y comezón alrededor. En la mayoría de los casos todo esto cede en cuestión de horas y rara vez pasa de un par de días.

Lo que no es normal, y que obliga a ir a urgencias de inmediato: dificultad para respirar, hinchazón de la cara, labios o lengua, ronchas por todo el cuerpo, vómito, fiebre, palidez, somnolencia, dolor en el pecho o desmayo.

También hay que ir sin esperar si la mordida fue en la cara, en el cuello o cerca de un ojo, si el niño es muy pequeño, si el dolor no cede con analgésico, o si tiene alguna alergia conocida a picaduras.

Es raro, pero existen reportes médicos de complicaciones graves, incluso cardiacas, después de una mordida de ciempiés. Que sea raro no significa que se ignoren las señales.

LA PARTE QUE CASI NADIE VIGILA

Aquí está el dato más útil de todo este texto.

Cuando algo sale mal con una mordida de ciempiés, normalmente no es el veneno: es la infección que llega después. Hay casos documentados de heridas que se complicaron seriamente y requirieron tratamiento hospitalario prolongado, y también de necrosis de la piel alrededor de la mordida.

Por eso, en los días siguientes revisa la herida. Si aparece pus, si la zona se pone más roja o más caliente en lugar de mejorar, si vuelve a hincharse después de haber bajado, si duele más que el primer día o si aparece fiebre, hay que llevarlo al médico aunque hayan pasado varios días y aunque parecía que ya estaba bien.

También conviene revisar si el niño tiene su vacuna contra el tétanos al día.

SOBRE EL SUERO ANTIVENENO

Esto es importante que lo sepas para no pedir lo que no existe.

No hay un antiveneno específico para ciempiés. El tratamiento es controlar el dolor, cuidar la herida y vigilar.

En un registro médico de casos mexicanos se documentó por primera vez el uso de antiveneno de alacrán en una mordedura de ciempiés, posiblemente por una reacción cruzada entre las toxinas. Es un hallazgo interesante, pero no es un tratamiento establecido ni algo que se pueda exigir en urgencias. La decisión es del médico, caso por caso.

En ese mismo registro se documentaron cuadros que fueron desde dolores intensos hasta el presunto fallecimiento de un niño. Los autores usan esa palabra, presunto, porque no quedó confirmado. Lo menciono para que quede claro por qué a un menor sí conviene vigilarlo de cerca, sin que eso signifique que estos casos sean frecuentes.

CÓMO EVITAR QUE VUELVA A PASAR

El ciempiés grande no busca a las personas. Muerde cuando lo aplastan, lo pisan o lo atrapan contra la piel.

Enseña a los niños a sacudir los zapatos antes de ponérselos y a no meter la mano debajo de piedras, macetas, troncos o leña amontonada.

Revisa las camas y sacude las cobijas si vives en zona donde son comunes.

Usa calzado cerrado en el patio y en el campo, sobre todo de noche, que es cuando salen a cazar.

Y saca del patio los montones de piedra, madera, escombro y hojas pegados a la casa, porque ese es exactamente su refugio.

Esta información es general y no sustituye la valoración de un médico. Ante cualquier duda con un menor, acude a una unidad de salud.