Primero, entérate de qué te toca. En el norte y el noroeste, El Niño trae más lluvia de la normal, sobre todo en invierno. En el sur y el centro trae sequía y calor. Busca cómo le pegó a tu ciudad en el Niño de 2015 o 2023: así va a ser, pero peor.
Si estás en zona de lluvia: limpia coladeras, canales y azoteas ahora, no cuando ya esté lloviendo. La mayoría de las inundaciones en la ciudad son por basura tapando el drenaje.
Revisa tu techo y tus paredes. Una gotera chica con este Niño se convierte en techo caído.
Si vives junto a un cerro, un río o una barranca, identifica desde hoy a dónde te irías y por dónde. Los deslaves no avisan.
Si estás en zona de sequía: guarda agua. Tinaco lleno, cisterna limpia, y garrafones de reserva. Y empieza a ahorrarla desde ahora, aunque todavía llegue.
Arma tu mochila de emergencia: documentos en una bolsa de plástico, medicinas para una semana, lámpara, radio de pilas, agua y comida enlatada para tres días, y efectivo. Una por familia, en la entrada de la casa.
Aprende las señales de golpe de calor: piel roja y caliente, confusión, ya no suda. Se mueren más personas por calor que por inundación, y casi siempre son abuelitos y niños.
Nunca cruces una calle con corriente de agua, ni en carro. Con 30 centímetros se lleva a una persona; con 60, a un carro.
Prepara el bolsillo: El Niño sube el precio del maíz, del frijol, de la fruta y de la carne. Si puedes, compra despensa no perecedera poco a poco desde ahora.
Y ten un plan familiar: dónde se juntan si no hay teléfono, quién recoge a los niños, quién ve por los abuelitos. Que todos en la casa lo sepan.
