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Salud y cuerpo

Así es una aguja epidural. Las mujeres no exageran, y esto nadie se los explica

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Así es una aguja epidural. Las mujeres no exageran, y esto nadie se los explica

Hay mujeres que tuvieron a su bebé hace años y todavía les duele el punto exacto donde les pusieron la epidural. Y cuando lo dicen, alguien les contesta que exageran. No exageran: el dolor es real. Así es la aguja epidural. Es larga, es gruesa y da miedo verla. Pero la aguja no se queda en tu espalda: entra, deja un tubito delgado como un hilo y sale.

Antes de meter la aguja, te adormecen la piel. Por eso la mayoría siente presión, no un piquete fuerte. El tubito se queda solo mientras dura el parto y después lo quitan.

Lo normal después: que te duela ese punto de la espalda unos días, como un moretón. Se quita solo.

Lo que no es normal en los primeros días, y con lo que debes regresar al hospital: dolor de cabeza muy fuerte que empeora al pararte y se calma acostada; fiebre junto con el dolor de espalda; dolor que va empeorando en lugar de mejorar; piernas débiles o adormecidas que no se recuperan; o no poder controlar la orina. Todo eso tiene tratamiento, pero es urgente.

Y el dolor que sigue meses o años después: es real, pero la aguja casi nunca es la causa. Las mujeres que no se ponen la epidural tienen dolor de espalda con la misma frecuencia. El embarazo afloja las articulaciones, la panza cambia tu postura, el parto exige mucho a la espalda y luego cargas al bebé todo el día. Eso sí deja secuelas, y eso sí se trata.

Así que si te duele ahí desde hace años, no lo aguantes porque "fue la epidural". Ve con tu médico y pide que revisen tu espalda; muchas veces con rehabilitación mejora mucho.

Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante una emergencia, llama al 911 o al número de emergencias de tu país.

Qué esperar cuando te la ponen

  • Antes te ponen suero en una vena del brazo.
  • Te piden sentarte inclinada hacia adelante o acostarte de lado, con la espalda arqueada hacia afuera.
  • El alivio empieza de 10 a 20 minutos después.
  • Temblar es normal. También puede bajar la presión; se controla con suero o acostándote de lado.
  • Puede dar comezón por los medicamentos que pasan por el tubito.
  • Quizá no sientas cuando la vejiga está llena. Si hace falta, te ponen una sonda para vaciarla.

Lo que dicen las cifras

El servicio de salud de Inglaterra (NHS) calcula que el dolor de cabeza después de la epidural se presenta en alrededor de 1 de cada 100 casos, y tiene tratamiento. La espalda puede quedar adolorida uno o dos días, pero el NHS es claro: la epidural no causa dolor de espalda a largo plazo.

Las lesiones de nervio son poco comunes. Casi siempre dejan una zona pequeña entumida que mejora en días o semanas, aunque a veces tarda meses. El daño permanente es raro.

Cuida tu espalda en los meses con el bebé

El NHS explica que el dolor de espalda después del parto puede venir del embarazo, del parto o de lo que haces al cuidar al bebé, como cargarlo y agacharte. Lo que ayuda:

  • Para amamantar, siéntate con la espalda recta y bien apoyada, con un cojín pequeño en la cintura.
  • Para lo que está a ras del piso, ponte de rodillas o en cuclillas. No dobles la espalda.
  • Cambia el pañal en una superficie alta, o arrodíllate junto a la cama o el sillón.
  • Al cargar, espalda recta y rodillas dobladas.
  • Empuja la carriola con la espalda derecha.

Si el dolor te sigue molestando, díselo a tu médico. Te puede mandar con un fisioterapeuta que te dé ejercicios para fortalecer la espalda.