Si ya caducó un producto, ¿todavía sirve? Avísale a tu familia.
Muchos productos que tiramos por la fecha todavía servían. Te enseñaré cuáles productos sí pueden consumirse todavía, y cuáles tienes que tirar inmediatamente. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia
Todo depende de una palabra que viene junto a la fecha. En México, la etiqueta dice "caducidad" o "consumo preferente", y no significan lo mismo.
LO QUE SÍ PUEDE SERVIR
Si dice consumo preferente, la fecha es de calidad, no de seguridad. Después de ese día puede perder sabor o textura, pero sigue siendo seguro si estuvo bien guardado y el empaque no está dañado.
Normalmente la traen el arroz, la pasta, el frijol, las galletas, el cereal, el café y las latas.
Antes de usarlo, revisa que el empaque esté cerrado y sin daños, sin bichitos, humedad ni moho, y que huela y se vea normal. Aquí sí sirve oler, porque lo que cambia es la calidad.
Con las latas, fíjate en la lata, no solo en la fecha: si está inflada, muy golpeada, oxidada o escurre, tírala aunque la fecha esté bien.
LO QUE TIENES QUE TIRAR
Si dice caducidad y ya pasó la fecha, se tira, aunque se vea y huela bien. La caducidad es una fecha de seguridad: después de ese día, el producto ya no debe venderse ni comerse.
Normalmente la traen los productos que se echan a perder rápido: carne, pescado, lácteos del refri y carnes frías.
¿Por qué aquí no basta con olerlo? Porque las bacterias que enferman, como la salmonela, no cambian el olor ni el sabor de la comida. Las que dan mal olor son otras, que casi nunca enferman. Algo puede oler perfecto y hacerte daño. Y una de ellas, la listeria, sigue creciendo aunque la comida esté en el refri.
LO QUE NO TIENES QUE HACER
No huelas algo caducado para decidir si te lo comes.
No confíes en la fecha si no lo guardaste bien. La fecha solo vale si el producto se guardó como dice el empaque: si la leche se quedó horas fuera del refri, la fecha ya no te protege.
Y no te guíes por la fecha una vez abierto. Ahí manda lo que dice el empaque, como "una vez abierto, consumir en 3 días", y nunca después de la caducidad.
Leer una sola palabra te puede ahorrar dinero y una enfermedad.
SI ALGUIEN YA SE ENFERMÓ
Comer algo contaminado puede causar malestar estomacal, cólicos, náusea, vómito, diarrea y fiebre. Con la salmonela también puede haber dolor de cabeza y pérdida de apetito. Casi siempre los síntomas empiezan de repente y duran poco.
- Dale líquidos poco a poco para reponer lo que se pierde con el vómito y la diarrea. Así evitas la deshidratación, que es cuando el cuerpo se queda sin el agua que necesita.
- Aparta lo que quedó del alimento sospechoso para que nadie más lo coma.
- Fíjate cuánto duran los síntomas. Con la salmonela suelen durar de cuatro a siete días.
- No le des medicinas por tu cuenta. Si hace falta, usa solo el medicamento que te recete tu médico.
CUÁNDO IR AL MÉDICO
La mayoría de las personas mejora sola, pero la enfermedad puede ser más grave en adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas, que son las que duran mucho tiempo. Llévalos a revisión si se enferman.
Busca atención médica también si los síntomas son fuertes, si no se le quitan o si ves señales de deshidratación. En la consulta, el médico puede pedir una prueba de heces para saber qué causó la infección. Si encuentra la causa, puede dar tratamiento, y en los casos más graves puede hacer falta atención en el hospital.
CÓMO EVITARLO EN CASA
- Limpia: lávate las manos y lava los alimentos, la mesa de la cocina y los utensilios.
- Separa: guarda la comida cruda lejos de la cocida, porque los gérmenes pasan de un alimento a otro.
- Cocina bien: el calor mata a los gérmenes. Mantén caliente la comida que vas a servir.
- Enfría: mete al refri la comida fresca en cuanto llegues. No dejes alimentos a temperatura ambiente más de dos horas.
- En la tienda, no compres latas abolladas ni frascos con grietas o tapas sueltas.
- Si en casa tienen tortugas, serpientes o lagartijas, lávate las manos después de tocarlas, porque también pueden contagiar salmonela.
