Así se salva a un bebé que se está atragantando. Soy paramédico y lo primero que tienes que saber es que a un bebé de menos de 1 año nunca se le hace Heimlich.
Pásale esto por WhatsApp a quien tenga un bebé en casa.
Apretarle la panza a un bebé puede reventarle el hígado o el bazo. Lo que se hace con él es otra cosa, y te la enseño en 3 situaciones diferentes, porque lo que haces en una puede dañarlo en la otra.
Un bebé no te puede decir que se está ahogando, así que tú lo tienes que leer. Lo que decide todo es si el aire le pasa o no.
SITUACIÓN 1: TOSE O LLORA CON FUERZA
El aire pasa. No lo sacudas, no le des golpes en la espalda, no le metas los dedos a la boca ni le des agua. Su tos es lo que mejor saca lo que se atoró. Quédate viéndolo, con él en brazos, y déjalo toser. Si saca el objeto, listo. Si la tos se le va apagando, deja de hacer ruido o el llanto se le corta, pasaste a la situación 2
Las arcadas que hacen los bebés cuando empiezan a comer sólidos no son esto: ahí respiran, se ponen rojos y hacen ruido. Eso es normal y tampoco hay que meterse.
SITUACIÓN 2: NO TOSE, NO LLORA, NO HACE RUIDO, PERO ESTÁ DESPIERTO
El aire no pasa. Abre la boca sin sonido, se pone morado alrededor de los labios o te mira con los ojos muy abiertos. Aquí actúas tú, rápido. Si hay alguien más, que llame a emergencias mientras tú trabajas. Si estás solo, primero el bebé.
Golpes en la espalda. Siéntate. Pon al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, apoyando tu brazo en tu muslo, con la cabeza más baja que el cuerpo. Sostenle la quijada con tus dedos, nunca el cuello. Con el talón de la otra mano dale 5 golpes secos entre los omóplatos. Firmes: tiene que salir algo.
Si no sale, compresiones en el pecho. Voltéalo boca arriba sobre tu otro antebrazo, también con la cabeza más baja que el cuerpo. Pon 2 dedos en el centro de su pecho, justo abajo de la línea de los pezones, y hunde unos 4 centímetros, 5 veces. Deja que el pecho vuelva a subir entre cada una. Lo que haces es apretar el aire que le queda en los pulmones para que empuje el objeto hacia afuera.
Después de cada 5 mírale la boca. Si ves el objeto, sácalo con tu dedo chiquito en forma de gancho. Si no lo ves, no metas el dedo a buscarlo: lo empujas más adentro.
Si no sale, otra vez: 5 golpes en la espalda, 5 compresiones en el pecho. Y sigue alternando hasta que el objeto salga, el bebé llore, o se desmaye.
SITUACIÓN 3: PIERDE EL CONOCIMIENTO
Si el bebé se pone flojo y deja de reaccionar, acuéstalo boca arriba en una superficie dura. Grita por ayuda y, si estás solo, pon el teléfono en altavoz y llama a emergencias mientras empiezas.
Compresiones. Mismos 2 dedos en el centro del pecho, abajo de la línea de los pezones. Aprieta fuerte y rápido, como 2 veces por segundo, hundiendo una tercera parte del pecho. Cuenta 30.
Mírale la boca. Si ves el objeto, sácalo. Si no, no lo busques. Luego cubre su boca y su nariz con tu boca y dale 2 soplos chiquitos, nada más el aire que te cabe en los cachetes, para que suba el pecho. Si el pecho no sube, no pierdas tiempo: otras 30 compresiones. Muchas veces las compresiones solas sacan el objeto.
Sigue así hasta que llegue la ayuda, el bebé llore o se mueva.
LO QUE NUNCA HAY QUE HACER
No lo cuelgues de los pies ni lo sacudas. No le aprietes la panza. No le metas los dedos a ciegas. No le des agua ni leche para “bajarlo”. Y no esperes a ver si se le pasa cuando ya no hace ruido.
Y aunque escupa el objeto y se vea bien, llévalo a que lo revisen ese mismo día. Las compresiones pueden lastimarle una costilla y a veces queda un pedacito en la vía respiratoria que da problemas horas después.
