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3 diferencias entre un ciempiés peligroso y uno que no lo es

Revisado por el Dr. José Rubio Soto, médico general. Última revisión: noviembre de 2026.
3 diferencias entre un ciempiés peligroso y uno que no lo es

Si ves un ciempiés, fíjate en las patas. Soy paramédico y esa es la primera de 3 diferencias para saber si te puede hacer daño o si lo puedes dejar en paz.

Pásale esto por WhatsApp a quien tenga niños que andan descalzos en casa.

En México hay más de 100 tipos de ciempiés y milpiés, y solo uno es el que te manda al hospital: la escolopendra. Es el ciempiés grande, el que llega a medir hasta 20 centímetros. Los otros dos que la gente confunde con él no hacen nada.

LAS PATAS

La escolopendra tiene patas cortas y gruesas, un par por cada segmento del cuerpo, y se le ven a los lados. El ciempiés casero, el que corre por las paredes del baño, tiene 15 pares de patas larguísimas y delgadas, como hilos; asusta, pero es inofensivo y se come a las cucarachas. El milpiés tiene muchísimas patas chiquitas, dos pares por segmento, y van por debajo del cuerpo, casi no se le ven.

EL CUERPO

La escolopendra es plana, como aplastada, y por lo general café rojiza, con la cabeza y las patas más claras. El milpiés es redondo, como un gusano con patas, oscuro y brillante. Si lo ves de lado y parece una tabla, cuidado; si parece una manguerita, no pica.

CÓMO SE MUEVE

La escolopendra corre rápido y ondula como víbora. El milpiés es lento y, si lo tocas, se enrosca como espiral: así se defiende, no mordiendo. El ciempiés casero sale disparado y se esconde.

Y una cosa que casi nadie sabe: la escolopendra no pica con la cola ni con las patas. Muerde con las dos pinzas que tiene junto a la boca, que son el primer par de patas convertido en colmillos. Por eso lo peligroso es agarrarla o pisarla: ahí voltea y muerde.

SI TE MUERDE UNA ESCOLOPENDRA

Duele como fuego desde el primer segundo. Se pone rojo, se hincha y a veces salen ampollitas. Es horrible, pero en México no hay ciempiés mortales y no existe antiveneno porque no hace falta: el dolor baja en horas y casi siempre pasa en 2 días.

Lava con agua y jabón.

Pon hielo envuelto en un trapo. Es lo que más quita el dolor.

Deja quieta la parte mordida.

Ve al médico si es un niño chico, si la mordida fue en la cara o el cuello, si la hinchazón sigue creciendo, si da fiebre, o si cuesta respirar: eso puede ser alergia y es urgencia.

No cortes, no chupes la herida, no pongas alcohol ni remedios caseros, y no te automediques.

Y si lo que te tocó fue un milpiés, no te mordió: suelta un líquido que arde y mancha la piel. Lávalo con mucha agua y jabón, y no te talles los ojos con esa mano, porque ahí sí quema.

SÍGUEME. HAY MÁS BICHOS DE CASA QUE NADIE TE HA EXPLICADO.