Si el dolor de cabeza llega de golpe, no esperes. Esa es la primera de 3 diferencias entre un dolor normal y uno de derrame. Las otras dos te las digo ahora, porque de eso depende que llegues a tiempo.
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CÓMO EMPIEZA
El dolor normal, el de estrés o el de migraña, va subiendo: empieza leve y en media hora o en unas horas ya está fuerte. El de derrame explota. En segundos pasas de nada al peor dolor de tu vida, como un trancazo o como si algo tronara adentro. La gente lo describe igual en todos lados: “nunca me había dolido así”. Muchas veces llega haciendo un esfuerzo: cargando algo, en el baño, haciendo ejercicio o durante el sexo. Si un dolor de cabeza llega así, eso solo ya es para hospital, aunque luego parezca que baja.
QUÉ LO ACOMPAÑA
Un dolor normal viene solo, o con náusea y molestia a la luz si es migraña. El de derrame viene con el cuerpo fallando: se te duerme o se te cae un lado de la cara, un brazo o una pierna, no puedes hablar bien o dices cosas sin sentido, ves doble o se te nubla un ojo, pierdes el equilibrio, el cuello se pone tieso, vomitas de repente o la persona se confunde o se desmaya. Con cualquiera de esas señales, no hay nada que pensar: es emergencia.
Y al revés también: un derrame puede dar sin dolor de cabeza. Si de pronto alguien tiene la cara chueca, el brazo no le responde o habla raro, eso es derrame aunque no le duela nada.
CÓMO SE COMPORTA
El dolor normal cede con descanso, con agua o con lo que siempre tomas, y ya lo conoces: es tu dolor de siempre. El de derrame no cede con nada, te despierta en la madrugada, empeora al agacharte o toser, y es distinto a cualquiera que hayas tenido. Si tienes más de 50 años y te da un dolor de cabeza fuerte como nunca, también es para que te revisen, aunque llegue despacio.
QUÉ HACER
Llama al número de emergencias de tu país o que alguien te lleve al hospital en ese momento. Anota la hora en que empezó: el médico lo va a preguntar, porque hay tratamientos que solo sirven en las primeras horas.
Que la persona no maneje. Que no se acueste “a ver si se le pasa”. Que no tome aspirina ni nada para el dolor sin que la revisen: si el derrame es de sangrado, la aspirina lo empeora. Y nada de remedios caseros ni de medirle la presión y esperar.
En un derrame, cada minuto que pasa es cerebro que se pierde. Llegar rápido es la diferencia entre caminar y no volver a caminar.
