Soy paramédico, y de todas las llamadas de niños atragantados que he atendido, hay una que casi nadie espera: un globo. Un globo puede asfixiar a un niño y matarlo en segundos. Comparte esta información con todas las personas que tengan hijos en casa.
El peligro no es el globo inflado. Es el globo sin inflar, o el pedazo de globo reventado. Los niños lo agarran del piso, se lo meten a la boca, lo muerden, tratan de inflarlo, y al jalar aire se lo tragan.
Y aquí es donde el globo es peor que cualquier otra cosa: el látex es flexible. No se atora como una canica, se acomoda. Toma la forma de la garganta, se pega con la humedad, y tapa por completo. No pasa nada de aire.
Por eso no hay tos, no hay grito, no hay llanto. El niño se queda callado, se pone morado, y en una fiesta llena de ruido nadie lo nota. La asfixia con globo es silenciosa.
Las señales: no puede toser ni hablar, se lleva las manos al cuello, los labios se le ponen azules, y en un minuto pierde el conocimiento.
Qué hacer: no esperes al 911 para actuar, que alguien llame mientras tú haces esto. Si es un bebé, boca abajo sobre tu brazo, cabeza más abajo que el cuerpo, 5 golpes en la espalda, y luego 5 compresiones con dos dedos en el pecho. Si es un niño más grande, párate detrás, puño arriba del ombligo, y jala hacia adentro y arriba. Repite hasta que salga. Si se desmaya, compresiones en el pecho.
Recomendaciones
Los globos de látex no son para menores de 8 años sin un adulto encima. Ni para inflar, ni para jugar solos.
Si un globo se revienta, recoge todos los pedazos en ese momento, antes de que un niño lo haga.
Y si quieres globos en la fiesta, usa los metálicos, los de mylar. No se rompen en pedazos y no se pegan a la garganta.
No es para que vivas con miedo ni para que canceles la fiesta. Es para que sepas dónde está el peligro, porque no está donde crees. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede evitar que alguien cometa este error.
