Lo que acabas de ver se ve inteligente, y es lo más peligroso que puede hacer tu hija en un asalto. Ese celular se reemplaza; ella no.
El de la moto viene con un plan de 5 segundos: llegar, jalar, irse. Cuando tu hija le rompe el plan, ya sea aventando la bolsa a una casa, jaloneando o corriendo, el asalto se alarga y él tiene que cambiar de planes, y muchas veces eso involucra usar el arma que trae con él. No vale la pena.
Hay mujeres que hicieron exactamente eso, retroceder y forcejear por un celular, y terminaron con un disparo. No lo hicieron por tontas; en ese segundo uno reacciona. Por eso se enseña antes.
Lo que tu hija tiene que saber:
Soltar. Sin jalonear, sin correr, sin aventar nada. Que se lo lleve.
No verlo a los ojos ni gritarle. Manos a la vista y quietas. Entre menos lo sienta como amenaza, más rápido se va.
Fijarse sin que se note: color de la moto, ropa, hacia dónde se fue. Eso se dice después, no en el momento.
En cuanto se aleje, llamarte, bloquear el celular desde otro teléfono y reportar. No perseguirlo, ni aunque alguien más lo haga.
Y antes de que pase: el celular guardado cuando camina sola, la bolsa cruzada del lado de la pared, caminar lejos de la orilla de la banqueta y un solo audífono, nunca los dos.
En un asalto no se gana. Se sale.
Si salió lastimada
- Llama al 911 y da la ubicación exacta.
- Si sangra, que presione la herida con un trapo limpio o con su propia ropa, sin soltar.
- Si la tela se empapa, que no la quite: se pone otra encima y se sigue presionando. Tampoco la levanten para ver si ya paró. Cuando deje de sangrar, que la cubra con una venda bien sujeta.
- No hurguen la herida ni saquen objetos que se hayan quedado clavados.
- Si el sangrado no se controla o la herida necesita puntos, es urgencia: que la atiendan de inmediato.
El celular: bloquearlo paso a paso
- Llamar a la compañía telefónica para bloquear la línea y pedir el bloqueo del equipo por su IMEI.
- Avisar al banco para bloquear tarjetas y la app.
- Cambiar desde otro aparato las contraseñas del banco y del correo.
- Avisar a familia y amigos, por si alguien escribe haciéndose pasar por ella.
- Levantar la denuncia ante el Ministerio Público.
Algo que pueden hacer hoy mismo: marquen *#06# en su celular. Aparece el IMEI, un código de 15 dígitos. Anótenlo fuera del teléfono. Condusef también recomienda no guardar contraseñas en notas, activar la huella o el reconocimiento facial, ocultar las notificaciones en la pantalla bloqueada y usar verificación en dos pasos.
No es un caso aislado
Con datos de la encuesta de victimización ENVIPE 2021, Condusef reporta 3 millones 627 mil celulares robados en asaltos en la calle o en el transporte público. Por eso vale la pena hablarlo antes.
Después del susto
Aunque no haya golpes, el susto pesa. Si tu hija se siente muy alterada, puede llamar a la Línea de la Vida, 800 911 2000. Es gratis, atiende las 24 horas y da apoyo en crisis emocionales. Tú también puedes llamar para pedir orientación. Si hace falta, ahí mismo la canalizan a un servicio especializado.
Como víctima de un delito, también puede acudir a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), que da asesoría jurídica y ayuda psicológica, médica y de trabajo social.
