Si un día te muerde un gato, tienes menos tiempo del que crees. La bacteria más común en la boca de los gatos puede dar señales de infección en las primeras 12 a 24 horas, más rápido que casi cualquier mordedura. Y como la herida se ve pequeña, la mayoría se da cuenta cuando ya tiene la mano hinchada. Esto es lo que hay que hacer en los primeros 30 minutos. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede evitar que alguien cometa este error.
¿POR QUÉ ES TAN TRAICIONERA?
Todo está en los dientes. Los colmillos de un gato son delgados, largos y afilados como agujas. No desgarran como los de un perro: perforan. En un solo mordisco inyectan bacterias a varios milímetros de profundidad, la piel se cierra por encima casi de inmediato y las bacterias quedan selladas adentro, donde no llega ni el aire ni el lavado superficial. Por fuera solo ves 2 puntitos. Por dentro empezó el problema.
Y hay un agravante: los gatos casi siempre muerden en la mano. Ahí los tendones y las articulaciones están justo debajo de la piel, y una infección que llega a un tendón o a una articulación puede terminar en cirugía. Por eso la mordedura de perro se infecta 1 o 2 de cada 10 veces, y la de gato hasta la mitad de las veces.
¿QUÉ HACER EN LOS PRIMEROS 30 MINUTOS?
Lava la herida con agua de la llave a chorro y jabón durante 10 minutos, aunque se vea insignificante. No le eches alcohol ni agua oxigenada directo a los piquetes: queman el tejido y no llegan al fondo, que es donde están las bacterias. Si sale un poco de sangre, déjala salir un momento antes de presionar: ayuda a arrastrar lo que quedó adentro. Después cúbrela con una gasa limpia sin sellarla.
Y aquí viene la diferencia con otras mordeduras: con un gato, lavar no es suficiente. Si los colmillos entraron en la mano, la muñeca, el pie o cerca de una articulación, ve al médico ese mismo día aunque te sientas perfecto. En estos casos el médico suele recetar antibiótico preventivo, y tomarlo antes de que aparezca la infección es mucho más simple que tratarla después. Si tu refuerzo del tétanos tiene más de 5 años, también te toca. Y si el gato es callejero o desconocido, el médico evaluará la vacuna contra la rabia; si tiene dueño, debe quedar en observación 10 días.
¿CUÁLES SON LAS SEÑALES DE ALARMA?
Vigila la herida las siguientes 24 horas con más atención que cualquier otra lesión. Ve a urgencias si el dolor aumenta en lugar de disminuir, si la zona se pone roja, caliente o hinchada, si el enrojecimiento avanza, si te cuesta mover los dedos, si sale pus o si te da fiebre. Con la velocidad de estas infecciones, "mañana veo cómo sigue" es exactamente el error que llena los hospitales de manos operadas.
Y no importa que haya sido tu propio gato jugando. Las bacterias viven en la boca de 7 a 9 de cada 10 gatos sanos. El gato puede estar perfecto; el problema es tu mano.
Esta información es general y no sustituye la valoración de un médico.
