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Pensó que el bebé se estaba riendo, pero su cerebro estaba en peligro

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Pensó que el bebé se estaba riendo, pero su cerebro estaba en peligro

Pensó que el bebé se estaba riendo, pero su cerebro estaba en peligro. Soy pediatra, y este caso lo he visto más de una vez: un papá desesperado porque el bebé no dejaba de llorar, lo sacudió para que se callara, y de repente el bebé se quedó quieto y hasta hizo un sonido. El papá creyó que se había calmado. No se calmó.

Se llama síndrome del bebé sacudido. El cerebro de un bebé es blando, flota dentro del cráneo, y su cuello todavía no lo sostiene. Cuando lo sacudes con fuerza, el cerebro se golpea contra el hueso, se rompen venitas, y sangra por dentro. Sin un solo moretón por fuera.

Por eso engaña: el bebé no llora más, se queda callado, a veces somnoliento. Y el adulto cree que funcionó. Lo que pasó es que se lastimó.

Y que quede claro, para que nadie entre en pánico: esto no lo causa jugar. Brincarlo en tus piernas, mecerlo, aventarlo suavecito y cacharlo, no le hace daño al cerebro. Lo causa sacudirlo con fuerza, con las manos en el pecho o los brazos, y la cabeza yéndose para adelante y para atrás. Casi siempre por desesperación.

Señales de alerta después de una sacudida:

  • "Está muy adormilado o cuesta despertarlo."
  • "Vomita sin razón."
  • "Los ojos se le van, o no te sigue con la mirada."
  • "No quiere comer, o llora de una forma distinta, aguda."
  • "Convulsiona, o deja de respirar por momentos."
  • "Con cualquiera de estas, urgencias. No esperes a mañana."

Tres cosas que tienes que saber

  • Uno. Cuando hay visitas, no todos pueden cargar al bebé como quieran. Si un tío lo zarandea 'jugando', quítaselo. No es grosería, es su cerebro.
  • Dos. Un bebé no es un juguete. Aunque se ría, aunque haga sonidos, su cuello y su cabeza siguen siendo frágiles. Siempre se le sostiene la cabeza.
  • Tres, y esta es la que más importa: si llora y ya no puedes más, no lo sacudas. Déjalo en su cuna, en un lugar seguro, sal del cuarto, respira, y pide ayuda. Un bebé puede llorar diez minutos solo y no le pasa nada. Sacudido, sí. Calmarte tú es parte de cuidarlo a él.

Esto no pasa por maldad. Pasa por cansancio, por desesperación, y por no saber. Ahora ya sabes. Comparte este video con quien tenga un bebé en casa, y con quien lo va a cuidar cuando tú no estés.

Por qué llora tanto y qué probar

El llanto largo, incluso el que no se calma con nada, es normal en los bebés. Es peor entre las 4 y las 20 semanas de vida y mejora conforme crece. Antes de llegar a tu límite, prueba esto:

  • Envuélvelo en una cobija o pégalo a tu piel.
  • Ofrécele el chupón, mécelo suave, cántale o háblale bajito.
  • Sácalo a dar una vuelta en la carriola o en el coche.
  • Si nada funciona, revisa si tiene señales de enfermedad y llama a su médico si crees que está enfermo.

Si sientes que vas a perder el control

Mientras está seguro en su cuna, asómate a verlo cada 5 o 10 minutos. No lo cargues en medio de una discusión. Y nunca lo dejes solo con alguien que se irrita fácil o tiene antecedentes de violencia.

Si ya lo sacudieron: qué hacer mientras llega la ayuda

El daño puede ocurrir con una sacudida de solo 5 segundos. Casi todos los bebés que la sufren quedan con secuelas graves de por vida, como problemas de la vista o del oído, retraso en el desarrollo o discapacidad física, y hasta 1 de cada 4 muere. Como puede no haber ni un moretón, dile al personal médico que el bebé fue sacudido.

  1. Llama al 911: necesita atención de emergencia de inmediato.
  2. Si deja de respirar antes de que llegue la ayuda, empieza la reanimación (RCP).
  3. Si vomita, voltéale la cabeza hacia un lado para que no se ahogue; si crees que se lastimó el cuello o la espalda, gira todo su cuerpo junto.
  4. No lo levantes ni lo sacudas para despertarlo, y no le des nada por la boca.