Si te duele el pecho, no esperes a ver si se te pasa. Hay infartos que empiezan con una molestia leve, y cada minuto que esperas, más músculo del corazón se daña.
Pásale esto por WhatsApp a tu papá y a tu mamá.
ESPERAR ES EL ERROR MÁS COMÚN
No todos los infartos son como en las películas, con un dolor que te tumba. Muchos empiezan con una presión, un ardor o una molestia que va y viene. Y la persona piensa: “son agruras”, “es el estrés”, “ahorita se me quita”.
Puedes estar despierto, hablando y respirando bien, y aun así estar teniendo un infarto grave. Sentirte más o menos bien no dice qué tan grande es el daño.
SEÑALES PARA NO ESPERAR
Dolor, presión o un apretón en el pecho que dura más de unos minutos, o que se va y regresa.
Dolor que se corre al brazo, la espalda, el cuello, la quijada o el estómago.
Falta de aire, sudor frío, náuseas o mareo.
En las mujeres es más común que venga con náuseas, vómito, dolor de espalda o de quijada, o un cansancio raro. Por eso muchas lo confunden con otra cosa.
LO QUE NO TIENES QUE HACER
No esperes a ver si se te pasa.
No te vayas manejando al hospital. En el camino te puedes desmayar. Y si llegas en ambulancia, te empiezan a atender desde que llegan por ti y avisan al hospital para que te estén esperando.
Si en tu zona la ambulancia va a tardar mucho, que alguien más te lleve. Tú nunca manejes.
No te acuestes a dormir para ver si se te quita.
No tomes remedios ni pastillas por tu cuenta. Si te tienen que indicar algo, que sea la persona de la línea de emergencias o tu médico.
QUÉ SÍ HACER
Llama al número de emergencias en cuanto empiece, y di claro: “Creo que es un infarto”.
Siéntate y deja de hacer cualquier esfuerzo.
Quita el seguro de la puerta y, si hay alguien contigo, que salga a recibir a la ambulancia.
Ten a la mano tus medicinas o una foto de ellas, para enseñárselas al médico.
Si la persona se desmaya y no respira normal, empieza la reanimación y sigue lo que te digan por teléfono.
Y si resulta que no era un infarto, mejor. Nadie en urgencias se va a enojar porque llegaste a tiempo.
SÍGUEME PARA QUE NO SE TE PASE EL PRÓXIMO CONSEJO.
