Llevaba meses sintiéndose mal. Había ido al médico, había probado tratamientos y seguía empeorando. Nadie entendía qué estaba pasando, hasta que encontraron algo que cargaba todos los días en su mochila.
Y si tienes hijos adolescentes, esto es importante: hay objetos que podrías encontrar entre sus útiles y no darte cuenta de lo que realmente son. Comparte esta información con todas las personas que tengan hijos en casa.
Cuando revisaron su mochila encontraron varios vapeadores.
Hoy existen vapes que parecen plumas, marcadores, memorias USB y hasta juguetes. Pueden pasar fácilmente desapercibidos entre los objetos que un adolescente lleva todos los días.
Y no son inofensivos. La mayoría contiene nicotina, una sustancia altamente adictiva que puede afectar el cerebro adolescente mientras todavía está en desarrollo.
Por eso, más que revisar a escondidas, habla con tus hijos y aprende a reconocer estos dispositivos. Si encuentras uno, evita empezar con gritos o castigos: pregunta qué está usando, con qué frecuencia y desde cuándo.
Y si presenta tos persistente, dolor en el pecho, dificultad para respirar o síntomas que te preocupen, llévalo a valoración médica y menciona que podría estar vapeando.
A veces proteger a nuestros hijos también significa conocer las cosas que nosotros nunca tuvimos que aprender a reconocer.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.
Por qué empiezan y por qué siguen
Según los CDC de Estados Unidos, la razón más común por la que un estudiante prueba un vape es que un amigo lo usaba. Y la razón más común por la que sigue usándolo es que se siente ansioso, estresado o deprimido.
Eso cambia la plática. Si solo hablas del aparato, te quedas corto. Pregunta también cómo se siente y qué lo tiene presionado. Y ojo: según los mismos CDC, la adicción a la nicotina puede empeorar esos síntomas.
Y no es vapor de agua. La Academia Americana de Pediatría explica que el aerosol trae químicos dañinos, metales pesados, sustancias que causan cáncer y partículas muy finas que llegan hasta el fondo de los pulmones.
Lo que la nicotina le hace a un cerebro joven
El cerebro sigue desarrollándose hasta cerca de los 25 años. En esa etapa, la nicotina puede dañar las partes que controlan la atención, el aprendizaje, el estado de ánimo y el control de los impulsos.
Además, quienes empiezan con el vape tienen más probabilidades de pasar al cigarro tradicional y más riesgo de tener problemas de consumo de otras sustancias más adelante.
Cómo ayudarle a dejarlo
- Ayúdale a reconocer qué le provoca estrés: la escuela, los amigos, la casa.
- Busquen juntos otras formas de calmarse: técnicas para relajarse, actividad física todos los días y cuidar su descanso.
- Hablen con su pediatra o su médico familiar sobre estos productos.
- Mantén la casa y el carro libres de humo y de vapor.
- Pidan apoyo. La Línea de la Vida, 800 911 2000, es gratuita, atiende las 24 horas, los 365 días del año, y ayuda a dejar de fumar. Puedes llamar tú para pedir orientación sobre tu hijo.
Cuidado con los más chiquitos de la casa
El líquido de los vapes y sus recargas puede causar intoxicación por nicotina, incluso al tocar la piel. Los síntomas son vómito, sudoración, mareo, corazón acelerado, mucho sueño, convulsiones y dificultad para respirar.
Guarda vapes y recargas donde los niños no los alcancen. Si un niño tuvo contacto con el líquido y tiene cualquiera de esos síntomas, llama al 911 o acude a urgencias de inmediato.
