La Organización Mundial de la Salud clasifica el jamón y las salchichas como alimentos cancerígenos. Por eso hoy te damos alternativas económicas y fáciles de preparar para tus hijos.
Y no estamos hablando de un rumor. Existe evidencia científica de que consumir carnes procesadas aumenta el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
Esto se relaciona con las sustancias que pueden formarse durante su procesamiento y digestión.
Pero cuidado: no significa que tu hijo vaya a desarrollar cáncer por comerse una salchicha. El riesgo aumenta con el consumo habitual y la cantidad.
¿QUÉ PUEDES DARLES EN SU LUGAR?
PRIMERO: HUEVO.
Es una buena fuente de proteína, económico y fácil de preparar. Puedes hacerlo revuelto con jitomate, acompañado de frijoles o en tacos con tortillas de maíz.
SEGUNDO: FRIJOLES Y LENTEJAS.
Son económicos, contienen fibra y proteína vegetal, y puedes preparar suficiente para varios días.
Un plato de lentejas con verduras o unos frijoles con arroz pueden formar parte de una comida nutritiva sin necesidad de agregar salchichas.
Mándale esta información por WhatsApp a tu familia. Hay alternativas sencillas que vale la pena conocer.
TERCERO: POLLO PREPARADO EN CASA.
No necesitas comprar pechugas caras todos los días. Puedes cocinar pollo, deshebrarlo y utilizarlo en tacos, caldos, arroz o guisados con verduras.
A diferencia del jamón y las salchichas, el pollo fresco no es una carne procesada.
CUARTO: COMIDA CASERA QUE YA CONOCEMOS.
Unas quesadillas con frijoles, huevo con verduras o un guisado de lentejas pueden ser alternativas prácticas para toda la familia.
No tienes que comprar ingredientes especiales ni productos que prometen ser saludables y cuestan el doble.
¿Y SI A TUS HIJOS LES ENCANTAN LAS SALCHICHAS?
No necesitas asustarlos ni sentirte culpable por lo que comieron antes.
Lo importante es evitar que el jamón y las salchichas sean la proteína de todos los días y acostumbrarlos a una alimentación variada.
Porque cuidar a nuestros hijos no siempre significa gastar más dinero.
A veces significa recuperar alimentos sencillos, económicos y nutritivos que hemos tenido en nuestras cocinas toda la vida.
