Tus papás estuvieron toda la vida cuidándote, pero ahora podrías ser tú quien necesite cuidarlos. Estas son 7 señales de que están perdiendo fuerza y movilidad sin que te des cuenta.
*1. NECESITAN LAS MANOS PARA LEVANTARSE DE UNA SILLA.*
Si antes podían levantarse fácilmente y ahora necesitan impulsarse con los brazos, podrían estar perdiendo fuerza en las piernas.
Y esa fuerza es fundamental para caminar, subir escaleras y mantener su independencia.
*2. CAMINAN MÁS LENTO QUE ANTES.*
Si notas que tu papá o tu mamá ya no pueden seguirte el paso, se cansan más rápido o necesitan detenerse constantemente, no lo atribuyas automáticamente a la edad.
Mándale esta información por WhatsApp a tus hermanos. Entre todos pueden ayudar a cuidar la movilidad de sus papás.
*3. COMIENZAN A EVITAR LAS ESCALERAS.*
Si antes las subían sin problemas y ahora necesitan detenerse, agarrarse con fuerza del barandal o prefieren evitarlas, puede existir una dificultad de fuerza, equilibrio o movilidad.
*4. PIERDEN EL EQUILIBRIO CON FACILIDAD.*
Si se tambalean al girar, sienten inseguridad al caminar o necesitan apoyarse constantemente en los muebles, es importante que los valore un profesional de salud.
*5. YA NO CAMINAN LAS MISMAS DISTANCIAS.*
Antes iban caminando a la tienda o al parque. Ahora necesitan descansar mucho antes o prefieren no salir porque sienten que sus piernas no les responden igual.
*6. LES CUESTA LEVANTARSE DEL PISO.*
Este movimiento necesita fuerza, coordinación y movilidad en diferentes partes del cuerpo. Si cada vez les resulta más difícil, conviene revisar qué está pasando.
*7. HAN COMENZADO A TROPEZARSE O CAERSE.*
Una caída no es algo que debamos considerar normal por envejecer. Puede ser una señal de problemas de equilibrio, visión, medicamentos o alguna enfermedad.
*¿QUÉ PUEDEN HACER PARA MEJORAR?*
Lo más importante es identificar la causa. No todos estos cambios se deben al envejecimiento y algunos pueden tratarse.
Caminar es excelente, pero no siempre es suficiente.
Los especialistas también recomiendan ejercicios de fuerza para las piernas y actividades que mejoren el equilibrio, adaptados a la condición física de cada persona.
Si tus papás ya presentan dificultades, un médico o fisioterapeuta puede ayudarlos a comenzar de forma segura.
Y recuerda algo: envejecer no significa que inevitablemente tengan que perder su independencia.
Todavía pueden mejorar muchas de sus capacidades con la atención y los ejercicios adecuados.
Porque después de tantos años caminando a tu lado, vale la pena ayudarlos a seguir haciéndolo durante muchos años más.
CUÁNDO LLAMAR AL 911
Si el cambio no llega poco a poco sino de golpe, puede tratarse de un derrame cerebral. Llama al 911 de inmediato si tu papá o tu mamá presenta:
- Debilidad o entumecimiento repentino de la cara, un brazo o una pierna, sobre todo de un solo lado del cuerpo.
- Problemas repentinos para caminar, mareo o pérdida del equilibrio o de la coordinación.
- Confusión repentina o dificultad para hablar o entender lo que le dicen.
- Dificultad repentina para ver con uno o con ambos ojos.
- Dolor de cabeza muy fuerte y repentino, sin causa conocida.
Pide ayuda también si después de una caída no puede apoyar la pierna o le duele mucho la cadera. En las personas mayores es más fácil que un hueso se rompa, sobre todo si tienen osteoporosis (huesos frágiles). Una fractura de cadera puede llevar a perder la independencia.
CÓMO HACER LA CASA MÁS SEGURA
- Quita lo que pueda hacerlos tropezar, como tapetes sueltos, cables o cajas en el paso.
- Coloca barandas en las escaleras y en el baño.
- Pregúntale a su médico si alguno de sus medicamentos puede marearlos, confundirlos o hacerlos sentir lentos.
- Llévalos a revisión de la vista con regularidad.
- Platica con ellos sobre el alcohol, porque afecta el equilibrio y los reflejos.
- Revisa con su médico si están tomando suficiente calcio y vitamina D, que ayudan a que un golpe no termine en hueso roto.
BASTÓN O ANDADOR, CON ASESORÍA
Un bastón o un andador puede darles más seguridad si tienen riesgo de caerse. Aun así, no conviene comprar el primero que encuentres. Su médico o un fisioterapeuta puede ayudarles a elegir el adecuado. Si el aparato no se ajusta bien a la persona, puede resultar incómodo e inseguro. Algunos requieren buena fuerza en los brazos o buen equilibrio, así que no sirven igual para todos. Las rampas, los pasamanos y los salvaescaleras también les ayudan a moverse por la casa con más confianza.
