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Salud y cuerpo

Cómo sobrevivir al ataque de un enjambre de abejas

Elaborado por Dr. José Rubio Soto

Cómo sobrevivir al ataque de un enjambre de abejas africanizadas Contra la mordedura de una cascabel hay suero. Contra la picadura de un alacrán hay suero. Contra un enjambre de abejas no hay nada, porque no existe un antídoto para el veneno de abeja. Sobrevivir depende de una sola cosa: de cuántos piquetes alcances a recibir. Y eso se decide en los primeros segundos.

POR QUÉ EL NÚMERO LO ES TODO

Las abejas africanizadas no tienen un veneno distinto al de las abejas comunes. Lo que cambia es su conducta: reaccionan más rápido ante ruidos o vibraciones, salen muchas más a defender el panal y persiguen mucho más lejos. Una colonia europea te manda unas cuantas. Una africanizada te manda cientos. En un adulto sano, los efectos tóxicos en el cuerpo empiezan alrededor de las 50 picaduras. Pero existe una segunda ruta que no depende de la cantidad: cerca del 1% de la población es hipersensible al veneno, y en esas personas una sola picadura puede ser mortal. La mayoría no sabe que es alérgica hasta el día que le pasa.

POR QUÉ HAY MÁS ATAQUES AHORA

No es casualidad que el tema aparezca cada temporada de calor. Las altas temperaturas y la sequía estresan a las colonias y las vuelven más defensivas, y los enjambres se mueven hacia las ciudades buscando agua, sombra y vegetación. Terminan instalados en paredes huecas, postes, techos de lámina, predios baldíos y casas deshabitadas. Por eso hoy los ataques ya no son solo un asunto del campo.

CÓMO ESCAPAR

Corre en línea recta y no voltees. Correr es lo único que de verdad reduce el número de piquetes. Cúbrete la cara mientras corres, con la playera, una chamarra o las manos. Las abejas van directo a la cabeza, y las picaduras en boca, garganta y ojos son las más peligrosas porque pueden inflamar las vías respiratorias. Métete al primer lugar cerrado que encuentres: una casa, un negocio, un carro. Cierra puertas y ventanas. Van a entrar algunas contigo, pero son unas cuantas contra el enjambre completo que se quedó afuera. Y no te detengas antes de tiempo. Estas abejas pueden seguirte varios cientos de metros.

SI VAS EN VEHÍCULO Si

vas en carro, sube las ventanillas y sigue avanzando en línea recta hasta dejar la zona muy atrás. En moto o en bicicleta el problema es que no tienes dónde encerrarte, así que la prioridad es alejarte sin detenerte en medio del enjambre, y si sientes que ya no controlas el vehículo, es mejor bajarte y correr. Caso aparte: si una sola abeja se te mete al carro mientras manejas, no intentes matarla en movimiento. Orílate en un lugar seguro, bájense todos y deja las puertas abiertas para que salga sola.

SI EL ATACADO NO PUEDE CORRER

Un niño pequeño, un adulto mayor o alguien con discapacidad no va a lograr escapar por su cuenta. Si vas a auxiliar, cúbrele la cara primero y sácalo del área corriendo, sin detenerte a espantarle las abejas encima. Quitárselas ahí mismo no lo salva; alejarlo sí. Y a las mascotas amarradas hay que soltarlas, porque atadas no tienen ninguna salida.

LOS ERRORES QUE MÁS CUESTAN

No te avientes al agua. El enjambre se queda flotando arriba y te pica en la cara cada vez que sales a respirar. No manotees ni intentes aplastarlas. El veneno contiene feromonas que llaman a más abejas, así que cada abeja aplastada funciona como una señal para las demás. Y no vuelvas a acercarte al panal por nada ni por nadie. Retirarlo le toca a bomberos con equipo, y se pide al 911.

YA QUE ESTÉS A SALVO

Quita los aguijones raspando, con la uña o el borde de una tarjeta. Nunca con pinzas ni con los dedos, porque al apretarlos exprimes hacia adentro el veneno que todavía traen. Mientras siguen clavados, siguen inyectando. Después lava con agua y jabón.

LA SEÑAL QUE CASI NADIE VIGILA

Cuando son muchas picaduras, el veneno puede romper fibras musculares y liberar sustancias que terminan tapando los riñones. Esa falla renal es una de las causas de muerte tardía, y puede aparecer horas o días después, cuando la persona ya se sentía mejor. La señal más visible es la orina muy oscura, tipo refresco de cola. Si aparece, hay que ir al hospital aunque ya no duela nada.

CUÁNDO IR AL HOSPITAL SIN PENSARLO

Si fueron muchas picaduras, si la persona es un niño o un adulto mayor, o si hay dificultad para respirar, hinchazón de cara o garganta, mareo, vómito o ronchas por todo el cuerpo. Y algo que conviene saber antes de llegar: como no existe antídoto, el tratamiento es de soporte. Sueros, vigilancia, control del dolor y, en los casos graves, diálisis. Nadie va a ponerte una inyección que borre el veneno, y por eso la vigilancia de las horas siguientes importa tanto.

CÓMO EVITARLO

Revisa tu casa y tu patio buscando zumbido constante o abejas entrando siempre por el mismo punto: una grieta, un tinaco, un poste, un hueco en la pared. Ese ir y venir es la señal de que ya hay panal adentro. Si lo encuentras, no lo toques, no lo quemes y no le eches insecticida. Reportarlo cuando es pequeño cuesta una llamada. Reportarlo tarde puede costar mucho más. Esta información es general y no sustituye la valoración de un médico.