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Salud y cuerpo

3 cosas que suben la presión sin que lo sepas. Avísale a tu papá

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
3 cosas que suben la presión sin que lo sepas. Avísale a tu papá

Esto es lo raro de la presión alta: no se siente, no duele, y 3 cosas que tu papá hace cada semana la están subiendo sin que nadie se dé cuenta.

Mándale esto por WhatsApp a tu papá y a quien en tu familia tome pastilla para la presión.

Soy médico, y empiezo por la que casi nadie sabe, porque es la que más veces veo descontrolar a un paciente que "hacía todo bien".

  1. LAS PASTILLAS PARA LA GRIPA Y PARA EL DOLOR

Las pastillas para la gripa que destapan la nariz funcionan apretando los vasos sanguíneos de la nariz para que se desinflame. El problema es que no aprietan solo los de la nariz: aprietan los de todo el cuerpo, y la presión sube. En una persona sana es un rato; en un papá con la presión alta o con el corazón delicado, puede ser el empujón que le faltaba. Lo mismo hacen los antiinflamatorios para el dolor, los que se toman para la rodilla o la espalda: hacen que el cuerpo retenga líquido y sal, suben la presión y además le quitan efecto a la pastilla de la presión. O sea, tu papá se toma su medicamento, y el del dolor se lo anula.

Lo que hay que hacer: antes de comprar algo para la gripa, buscar en la caja si dice "descongestionante" o si entre los ingredientes viene fenilefrina o pseudoefedrina; esos son los que suben la presión. Para la nariz tapada, agua con sal en espray, vapor y líquidos calientes hacen casi lo mismo sin tocar la presión. Y para el dolor, que le pregunte al médico o al farmacéutico cuál puede tomar: hay opciones que no la suben. Si de plano tiene que tomar uno de esos, que sea lo menos posible y nunca más de una semana seguida.

2. LA SAL QUE NO SE VE

Tu papá cree que se cuida porque no le pone sal a la comida. Pero la mayor parte de la sal que comemos no sale del salero: viene escondida en cosas que no saben saladas. El pan de caja y los bolillos. El jamón, la salchicha, el chorizo, el tocino y todos los embutidos. El queso. Las sopas de sobre y de lata. Las galletas saladas, las papitas y los cacahuates. Las salsas y los aderezos de botella. Y la comida de fuera: una torta o unos tacos de la calle pueden traer más sal que todo lo que se le echa a la comida en casa en un día.

Lo que hay que hacer: no es dejar de comer, es saber dónde está. Si desayuna pan con jamón y queso, ahí ya se fue buena parte de la sal del día sin que nadie "le pusiera sal". Cambiar el embutido por huevo, pollo o frijoles de la olla, y la sopa de sobre por una de casa, baja la sal más que esconder el salero. Y la sal sí importa: hace que el cuerpo retenga agua, hay más líquido en las arterias y la presión sube.

3. EL ALCOHOL

No hablo del borracho: hablo del papá que se toma sus 2 o 3 cervezas diario, o su copa cada noche, y nunca se emborracha. Esa cantidad, todos los días, sube la presión. El alcohol primero relaja los vasos, por eso se siente bien, pero después el cuerpo reacciona y la presión queda más alta. Con el tiempo se queda así.

Lo que hay que hacer: bajarle. No hace falta dejarlo de golpe. Con reducirlo, la presión baja, y eso se puede ver en el aparato en pocas semanas.

¿CÓMO SABER SI YA LE PASÓ?

Como la presión alta no se siente, solo hay una forma: medirla. Con un aparato de brazo, en casa, sentado y tranquilo, sin haber tomado café ni fumado antes, varias veces en distintos días. Si sale alta más de una vez, al médico. Y si tu papá ya toma pastilla para la presión, cuidar estas 3 cosas es lo que hace que la pastilla sí funcione.

LO QUE NO SIRVE

Tomarse la presión una sola vez en la farmacia después de caminar bajo el sol, y quedarse con ese número. Medirla solo cuando "siente algo", porque la presión no se siente. Y dejar la pastilla porque la última medición salió bien: salió bien porque la toma.

SÍGUEME. HAY MÁS COSAS DE LA PRESIÓN QUE A TU PAPÁ NADIE LE EXPLICÓ.