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Una cirugía estética no debería ser el regalo de 15 años de una niña. ¿Estás de acuerdo?

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Una cirugía estética no debería ser el regalo de 15 años de una niña. ¿Estás de acuerdo?

Muchas niñas piden una cirugía estética como regalo de 15 años, y muchos papás terminan aceptando. Ha habido casos de menores que terminaron graves, y hasta una que murió. Su cuerpo todavía puede estar creciendo.

Mándalo al grupo de WhatsApp de tu familia, sobre todo si en casa hay una quinceañera.

¿POR QUÉ ESPERAR?

A los 15 años, el cuerpo de muchas niñas todavía no termina de cambiar. Lo que hoy se opera puede verse distinto en uno o dos años. Por eso los especialistas serios no operan a esa edad, y si lo hacen, es solo en casos muy especiales y después de confirmar que ya terminó de crecer.

Además, en varios estados de México ya está prohibido operar a menores de edad solo por estética.

CÓMO HABLARLO CON ELLA

No te burles ni le digas que es una tontería. Pregúntale qué es lo que no le gusta y desde cuándo. Muchas veces viene de lo que ve en redes o de un comentario que le dolió. Propónle esperar a que cumpla 18 y, si para entonces lo sigue queriendo, ir juntas con un especialista.

SI AUN ASÍ LO VAN A HACER

Revisa esto antes

Un diploma en la pared no basta. El médico tiene que tener cédula de especialista en cirugía plástica, y la puedes revisar en la página del Registro Nacional de Profesionistas. Una “maestría en cirugía estética” no lo autoriza para operar.

También tiene que estar certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Ese consejo tiene un directorio en internet donde puedes buscar su nombre.

La clínica tiene que tener su licencia sanitaria para cirugías a la vista. Pregunta a qué hospital la llevarían si algo se complica.

Que la anestesia la ponga un anestesiólogo, no el mismo cirujano ni un ayudante.

Si no le piden análisis antes de operarla, o si el precio es mucho más barato que en otros lados, no es una oferta: es una señal de alerta.

Si vives fuera de México, cada país tiene su registro de especialistas. Búscalo antes de pagar cualquier cosa.

¿Estás de acuerdo? ¿Tú se la regalarías?

Cuando las ganas de operarse esconden algo más

A veces el deseo de cambiar el cuerpo no es solo por verse bonita. Ser adolescente es difícil: hay presión por caer bien, salir bien en la escuela, llevarse bien con la familia y tomar decisiones importantes. Preocuparse por eso es normal, pero hay señales de que tu hija podría necesitar ayuda:

  • Se siente muy triste, sin esperanza o como si no valiera nada.
  • Anda molesta o muy preocupada casi todo el tiempo.
  • Hace ejercicio de forma obsesiva, se pone a dieta una y otra vez o come en exceso.
  • Toma alcohol o usa drogas.
  • Hace cosas imprudentes que podrían lastimarla.

Si notas alguna de estas señales, lo primero no es la cirugía. Los problemas de salud mental son reales, a veces graves, y se pueden tratar. Habla con el consejero de su escuela o con un profesional de la salud. Si crees que puede hacerse daño, no la dejes sola y busca ayuda en ese momento.

Qué hacer mientras llega a los 18

  1. Pregúntale qué parte quiere cambiar. Las partes que más se piden operar son los senos, la nariz, las orejas, el abdomen, los ojos y la cara.
  2. Recuérdale que su cuerpo sigue creciendo hasta alcanzar su tamaño adulto. Así como de un año a otro dejan de quedarle los zapatos o los pantalones, otras partes de su cuerpo también siguen cambiando.
  3. Apoya hábitos que la hagan sentirse bien, como comer de forma nutritiva y hacer actividad física. La ayudan a sentirse bien, a verse bien y a rendir en la escuela o en el deporte. Además, protegen su salud cuando sea mayor: ayudan a prevenir la diabetes, la presión alta y las enfermedades del corazón.
  4. Cuida lo que se dice en casa sobre su cuerpo y el de otras personas. Un comentario en la comida puede pesarle más de lo que imaginas.
  5. Revisen juntas las cuentas que sigue en redes. Si alguna la hace sentir mal consigo misma, platiquen sobre si vale la pena seguir viéndola.

Un regalo de 15 que sí le deja algo

Si lo que busca es sentirse especial, hay opciones que no ponen en riesgo su salud: un viaje en familia, un curso de algo que le guste, clases de un deporte o una sesión de fotos con sus amigas. Pregúntale qué la haría feliz además de la cirugía; puede que te sorprenda.