No hace falta una alberca. Soy paramédico, y a un niño chiquito le basta con la pila del lavadero o una cubeta llena.
Mándale esto por WhatsApp a todas las personas que tengan niños chiquitos en casa.
NO VA A GRITAR
Un niño que se está ahogando no grita ni chapotea como en las películas. Tiene la cara en el agua y no puede pedir ayuda. Pasa en silencio y en cuestión de minutos. Por eso no basta con estar en el cuarto de al lado y oír si pasa algo: lo tienes que estar viendo.
¿POR QUÉ LA PILA?
Los niños de 1 a 4 años son curiosos, se trepan a todo y tienen la cabeza pesada para su cuerpo. Se asoman, se les va el peso y caen de cabeza. Adentro no tienen fuerza para empujarse y salir. Y no hace falta que esté llena: con menos de 5 centímetros de agua un niño chiquito se puede ahogar.
LO QUE SÍ FUNCIONA
Ponle a la pila una tapa firme que él no pueda mover. Si no se puede, cierra con puerta o reja el área del lavadero.
Vacía las cubetas en cuanto termines de usarlas y déjalas boca abajo. Lo mismo con la tina y la alberca inflable.
Tinacos, cisternas y tambos, siempre tapados.
Y si tienes que ir a abrir la puerta o contestar el teléfono, llévatelo contigo. Ni un minuto solo cerca del agua, tampoco a cargo de un hermanito.
SI LO ENCUENTRAS EN EL AGUA
Sácalo de inmediato. Grita para que alguien llame al número de emergencias de tu país, o llama tú con el altavoz prendido.
Si no responde y no respira, acuéstalo boca arriba en el piso y empieza la reanimación. En un ahogamiento, darle aire es muy importante. Sigue las indicaciones que te den por teléfono hasta que llegue la ambulancia.
Aunque reaccione y llore, llévalo al hospital para que lo revisen.
LO QUE NO TIENES QUE HACER
No lo voltees de cabeza ni le aprietes la panza para sacarle el agua. No sirve y pierdes segundos que valen todo. Tampoco esperes a ver si reacciona solo.
Una tapa en la pila cuesta poco. Y puede evitar lo peor.
SÍGUEME. TODOS LOS DÍAS COMPARTO ALGO PARA CUIDAR A TUS HIJOS.
FIN DEL TEXTO
También en la tina, el lavabo y la alberca
La pila no es el único peligro dentro de casa. Los bebés se pueden ahogar en la tina o en el lavabo. Los niños en edad preescolar se ahogan más en albercas.
- Antes de bañar al bebé, ten listas la toalla, la ropa y el jabón. Así no tienes que alejarte ni un momento.
- Al terminar, vacía la tina de inmediato.
- Si en tu casa, o en la casa a la que vas de visita, hay alberca, debe tener una cerca alrededor. Sin cerca, alguien tiene que estar mirando a los niños todo el tiempo.
- Las personas que tienen convulsiones (ataques en los que el cuerpo se sacude y se pierde el control) también corren riesgo en el agua. Que nunca se metan solas, aunque ya sean grandes.
Aprende reanimación antes de necesitarla
Saber reanimación cardiopulmonar, o RCP, ayuda a salvar vidas en un ahogamiento. RCP es la técnica para ayudar a alguien que dejó de respirar. Busca un curso cerca de ti y anima a los abuelos, tíos y a quien cuide a tus hijos a tomarlo también. Practicarlo con calma un día cualquiera es muy distinto a intentarlo por primera vez con el corazón en la mano.
Si salen de paseo al río, al balneario o a la playa
- Enséñales a nadar desde chicos. Aunque ya sepan, no los dejes de ver cuando estén en el agua.
- Que nadie nade solo ni con mal tiempo, ni los adultos.
- Nadie debe nadar ni subirse a una lancha después de tomar alcohol o medicinas que dan sueño.
- En cualquier bote o lancha, todos deben llevar chaleco salvavidas puesto, de su talla y abrochado.
- Pónganse suficiente bloqueador solar para evitar quemaduras.
- Pónganse de acuerdo sobre quién vigila a los niños en cada momento. Cuando todos creen que otro está viendo, en realidad nadie está viendo.
Si algo sale mal, en México marca al 911.
