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Un globo puede asfixiar a tu hijo en segundos. Avísale a tu familia

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Un globo puede asfixiar a tu hijo en segundos. Avísale a tu familia

Cuando un globo se revienta, ese pedacito de hule que queda en el piso puede pegarse en la garganta de un niño como un tapón y no dejar pasar nada de aire.

Comparte esta información con todas las personas que tengan hijos en casa.

De todos los productos para niños, los globos son los que más muertes por asfixia causan. Y casi siempre pasa de dos formas.

CUANDO INTENTA INFLARLO

Al soplar, el niño también jala aire, y un globo desinflado se le puede ir directo a la garganta. También pasa cuando lo chupa o lo muerde.

CUANDO SE REVIENTA

Los pedazos quedan en el piso, y muchos niños se los meten a la boca o intentan hacer bombitas con ellos. El hule es tan delgado y blando que se amolda a la garganta y la tapa por completo.

QUÉ HACER

Que los globos los inflen siempre los adultos, de preferencia con bomba.

Si un globo se revienta, recoge todos los pedazos en ese momento y tíralos donde los niños no los alcancen.

Los menores de 8 años no juegan con globos desinflados si no hay un adulto viéndolos.

El globo inflado casi no es peligroso; el problema empieza cuando se desinfla o se rompe.

SI SE ESTÁ AHOGANDO

Si no puede toser, hablar ni llorar, llama de inmediato al número de emergencias y, si sabes hacerla, empieza la maniobra para sacar lo que tiene atorado. Cada segundo cuenta.

Avísale a quien organice la próxima fiesta. Una bolsa para los pedazos de globo puede salvar a un niño.

SÍGUENOS. CADA DÍA HAY UN CONSEJO NUEVO PARA CUIDAR A TUS HIJOS.

Por qué cada segundo cuenta

Cuando algo se atora en la garganta, tapa el paso del aire y el oxígeno ya no llega a los pulmones ni al cerebro. Si el cerebro pasa más de cuatro minutos sin oxígeno, puede haber daño cerebral o incluso la muerte. Por eso no hay tiempo para esperar a ver si se le pasa solo ni para buscar en internet qué hacer. Una acción rápida puede salvarle la vida a tu hijo.

Qué hacer mientras llega la ayuda

  1. Mantén la calma lo más que puedas. Si hay otra persona cerca, pídele que llame al 911 mientras tú atiendes al niño.
  2. Si el niño no puede respirar, los golpes en la espalda y las compresiones en el abdomen, conocidas como maniobra de Heimlich, ayudan a sacar lo que tiene atorado. Hazlas solo si las aprendiste.
  3. Si deja de respirar o no reacciona, la RCP (reanimación cardiopulmonar, que combina compresiones en el pecho con respiraciones) puede ayudarlo mientras llegan los paramédicos.
  4. Si están en un lugar público, como un gimnasio, un aeropuerto o una oficina, pregunta si hay un DEA. Es un aparato que da una descarga al corazón y se usa junto con la RCP cuando alguien sufre un paro cardíaco.
  5. No te quedes solo con el niño si puedes evitarlo. Grita para pedir ayuda: entre más manos, mejor.

Cuándo llamar al 911 sin dudarlo

Llama de inmediato si el niño.

  • No puede respirar.
  • Se desmaya.
  • No reacciona cuando le hablas o lo tocas.

Aunque logres sacar el pedazo de globo, si el niño estuvo un rato sin poder respirar o se desmayó, la llamada ya está justificada. Deja que los paramédicos lo revisen.

No solo los globos: otras cosas que atragantan

Los niños pequeños son los que más riesgo tienen de asfixiarse. Además de los globos, pueden atragantarse con:

  • Salchichas.
  • Nueces.
  • Uvas.
  • Partes pequeñas de juguetes.
  • Monedas.

Guarda los objetos pequeños donde los niños no los alcancen y quédate con ellos mientras comen. Revisa también el piso después de una fiesta o de una tarde de juegos: ahí terminan tapas, piezas sueltas y monedas que se cayeron de una bolsa.

Lo que más ayuda es estar preparado antes de que pase algo. Toma un curso de primeros auxilios o de RCP para practicar con alguien que sabe enseñarlo. Así, en el momento de la emergencia, tus manos sabrán qué hacer aunque tengas miedo. Si puedes, invita a tomarlo también a abuelos, tíos y a quien cuide a tus hijos.