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Salud y cuerpo

Un chupetón puede provocar un derrame cerebral

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Un chupetón puede provocar un derrame cerebral

Una joven de 19 años murió en México por un chupetón. Una marca de amor en el cuello le provocó un derrame cerebral fatal. Y lo más alarmante: lo que le pasó a ella le puede pasar a cualquiera. Te explico cómo, por qué, y cómo evitarlo en menos de un minuto.

El caso fue documentado en 2025. Ella recibió un chupetón en el cuello durante una cita. Horas después, en plena cena familiar, empezó a convulsionar. Murió poco después. La causa: un coágulo de sangre que se formó por la succión y viajó hasta su cerebro.

¿Cómo pasa esto? Cuando alguien succiona fuerte la piel, rompe los vasos sanguíneos pequeños, por eso queda la marca morada. Pero si el chupetón es en el cuello, cerca de la arteria carótida, esa misma succión puede dañar la pared del vaso y formar un coágulo. Ese coágulo puede desprenderse y bloquear el flujo de sangre al cerebro. Eso es un derrame.

Lo más peligroso: la carótida es la principal autopista de sangre hacia tu cerebro, y queda justo donde casi siempre se hacen los chupetones.

¿Cómo protegerte?

Primero: evita los chupetones en el cuello. Si los vas a hacer, que sean en zonas sin arterias grandes, como hombros o brazos, y nunca con succión muy fuerte.

Segundo: si ya recibiste un chupetón en el cuello y sientes mareo, visión borrosa, debilidad en un lado del cuerpo, dolor de cabeza muy fuerte o dificultad para hablar, ve a urgencias de inmediato. No esperes.

Y tercero: si tomas anticoagulantes o tienes problemas de coagulación, el riesgo es mucho mayor. Mejor evítalos por completo.

Una marca de amor no debería costarte la vida. Comparte esto, puede salvar a alguien.

Reconocer un derrame: la regla R.Á.P.I.D.O.

  • Rostro caído de un lado: pídele que sonría.
  • Ángulo del brazo: pídele que levante los dos; si uno cae, mala señal.
  • Pérdida de fuerza o de sensibilidad en un lado del cuerpo.
  • Impedimento visual repentino en uno o ambos ojos.
  • Dificultad para hablar o para entender lo que le dices.
  • Obtén ayuda: llama al 911 de inmediato y anota la hora exacta en que empezaron los síntomas. Ese dato decide el tratamiento.

Por qué correr: la ventana de tiempo

En el infarto cerebral por un coágulo existe un medicamento que lo disuelve, y solo puede aplicarse dentro de las primeras 4.5 horas desde el inicio de los síntomas; algunos procedimientos para retirar el coágulo se hacen en una ventana algo mayor, en hospitales específicos. Cada minuto sin tratamiento se pierden millones de neuronas. Por eso no se espera «a ver si se pasa», no se le da nada de comer o beber, no se le da aspirina —si el derrame es por sangrado, la empeora— y no se traslada por cuenta propia si hay ambulancia: la ambulancia avisa al hospital y prepara todo antes de llegar.

El derrame en gente joven sí ocurre

  • Disección arterial: un desgarro en la pared de una arteria del cuello, que puede aparecer tras un movimiento brusco, un golpe, una manipulación cervical fuerte o un traumatismo. Es de las causas más frecuentes en menores de 50 años.
  • Anticonceptivos hormonales + tabaco, sobre todo después de los 35: la combinación aumenta el riesgo de forma importante.
  • Migraña con aura, que suma riesgo en mujeres jóvenes fumadoras.
  • Presión alta no diagnosticada: la causa número uno, y muchas personas jóvenes no saben que la tienen.
  • Consumo de cocaína y otros estimulantes.
  • Problemas de coagulación o del corazón, como arritmias.

Después de un golpe o una lesión en el cuello

Ve al médico si aparecen dolor de cuello o de cabeza inusual, dolor detrás del ojo, un párpado caído, pupila más pequeña de un lado, mareo o zumbido pulsátil. Pueden ser señales de una disección arterial, que se trata y que, si se pasa por alto, puede provocar un infarto cerebral días después. Y en general: cuida la presión arterial, no fumes, muévete y duerme. El derrame se previene mucho más de lo que se cura.

Fuentes: Asociación Americana del Corazón y American Stroke Association; Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (México); Organización Mundial de la Salud.