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Un bebé puede ahogarse en la tina con apenas 2.5 cm de agua. Avísale a tu mamá

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Un bebé puede ahogarse en la tina con apenas 2.5 cm de agua. Avísale a tu mamá

La tina no cuida a tu bebé. Soy paramédico, y en la tina se puede resbalar y quedar boca abajo en segundos.

Mándale esto por WhatsApp a tu mamá y a quien te ayude a bañar a tu bebé.

ANTES DE METERLO AL AGUA

Ten todo a la mano: la toalla, el jabón, el pañal y la ropa. Muchos de estos accidentes pasan cuando alguien sale “nomás un momento” por algo que se le olvidó.

Llena la tina solo con la poquita agua que necesitas para bañarlo. Y antes de meterlo, prueba la temperatura con el codo: la piel de un bebé se quema mucho más rápido que la tuya.

MIENTRAS ESTÁ EN EL AGUA

Una mano siempre sobre él. Si suena el teléfono, tocan la puerta o se te está quemando la comida, lo envuelves en la toalla y te lo llevas contigo. Ni un segundo solo.

Tampoco lo dejes con un hermanito “para que lo cuide”. Un niño no se da cuenta del peligro ni tiene fuerza para sacarlo.

Y si usas un aro o un asiento de baño, no te confíes: se puede voltear, se le resbala o tu bebé se sale. No sirve para soltarlo.

¿POR QUÉ CON TAN POQUITA AGUA?

Un bebé no se defiende en el agua. Si queda boca abajo, no tiene fuerza para levantar la cabeza y respirar. Y no grita ni chapotea: pasa en silencio. Por eso, aunque estés en el cuarto de al lado, no te vas a enterar.

CUANDO SALGA DEL AGUA

Vacía la tina en ese momento. Lo mismo con las cubetas: vacías y boca abajo.

SI LO ENCUENTRAS EN EL AGUA

Sácalo de inmediato y grita para que alguien llame al número de emergencias de tu país, o llama tú con el altavoz prendido.

Si no responde y no respira, acuéstalo boca arriba en una superficie firme y empieza la reanimación. Sigue las indicaciones que te den por teléfono hasta que llegue la ambulancia.

Aunque reaccione y llore, llévalo a que lo revisen.

No lo voltees de cabeza ni le aprietes la panza para sacarle el agua. No sirve y pierdes segundos que valen todo.

SÍGUEME. DIARIO COMPARTO UN CONSEJO PARA CUIDAR A TU BEBÉ.

El peligro no está solo en la tina

Los bebés también pueden ahogarse en un lavabo. Si a veces lo bañas ahí, aplica las mismas reglas: una mano siempre sobre él y vacíalo en cuanto termines. Cuando tu hijo empiece a caminar, el riesgo cambia de lugar. Los niños en edad preescolar tienen más probabilidades de ahogarse en albercas. Revisa estos puntos en tu casa y en las casas que visitan:

  • Si hay alberca, que tenga una cerca alrededor para que el niño no llegue solo al agua.
  • Vigílalo cerca de cualquier lugar con agua, aunque parezca poca.
  • Si en tu familia alguien tiene convulsiones, también corre riesgo en el agua. Que nunca se bañe ni nade sin compañía.

Aprende a reanimar antes de necesitarlo

La reanimación cardiopulmonar (RCP) son las compresiones en el pecho y las respiraciones que se dan cuando alguien deja de respirar. Aprenderla es una de las formas de prevenir una muerte por ahogo. Busca un curso de primeros auxilios cerca de ti y pídele a quien te ayuda con el bebé que lo tome contigo. Así, en un susto, no dependen solo de lo que les digan por teléfono. Ten anotado el 911 en un lugar visible para que cualquiera en casa lo encuentre rápido.

Cuando vayan al río, al mar o a la alberca

Un día de paseo puede ser muy divertido, pero el agua es más peligrosa para los niños. Antes de salir, ponte de acuerdo:

  1. Decidan quién va a vigilar a los niños y que esa persona no se distraiga con el celular.
  2. Quien cuide o nade no debe tomar alcohol.
  3. Si se suben a una lancha, que todos lleven chaleco salvavidas todo el tiempo.
  4. Nadie nada solo ni cuando hay mal tiempo.
  5. Pónganse suficiente bloqueador solar para evitar quemaduras.

A largo plazo, enséñale a nadar a tu hijo cuando tenga edad para aprender y aprende tú también si no sabes. Aunque sepa nadar, no lo dejes de vigilar: el ahogo ocurre rápido y en silencio.