Si tu hijo se muerde las uñas, revísale los dedos hoy. Un dedo rojo, hinchado, caliente o con pus alrededor de la uña no es "de tanto morderse": es una infección, y en niños empieza con algo tan pequeño como un pellejito arrancado con los dientes. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia, sobre todo a quien tiene niños pequeños en casa; casi todos lo hacen y casi nadie sabe qué revisar.
Si ya ves el dedo rojo o hinchado, lávalo con agua y jabón y mételo en agua tibia unos 15 minutos, 3 veces al día. Nunca lo aprietes ni le revientes el pus: eso mete la infección más adentro. Ve al médico si hay pus, si el dolor va en aumento, si lo rojo se extiende o si tiene fiebre. A veces hay que abrir la infección o dar antibiótico, y eso no se resuelve en casa.
Lo que no funciona: regañarlo, ponerle chile o ajo en los dedos y cortarle las uñas al ras. No se lo quita, lo pone más nervioso, y la piel que queda expuesta se infecta más fácil. Mejor córtale las uñas parejas y quítale con cortaúñas los pellejitos que se le levantan, para que no tenga qué arrancar con los dientes.
Lo que sí ayuda: cuando lo veas morderse, dale algo para las manos, como una pelotita o un juguete pequeño; enséñale a respirar despacio; y usa esmalte amargo de farmacia como apoyo, no como castigo.
Muchos niños lo hacen para calmar los nervios y lo dejan solos con la edad. Pero si se muerde hasta sangrar, se esconde las manos o no puede parar aunque quiera, llévalo con el pediatra: puede que necesite ayuda con algo que no sabe cómo decir.
