Vomitar una vez después de un golpe puede ser normal. La segunda vez ya no.
Mándalo al grupo de WhatsApp de tu familia, sobre todo a quien tenga niños chiquitos.
¿POR QUÉ LA SEGUNDA VEZ?
Muchos niños vomitan una vez por el susto o por haber llorado mucho. Pero si vuelve a vomitar, puede ser que algo esté haciendo presión dentro de la cabeza, como una inflamación o un sangrado. No esperes a ver si se le pasa: llévalo a urgencias.
OTRAS SEÑALES PARA CORRER
Si perdió el conocimiento, aunque sea unos segundos. Si se quedó como ido o confundido, o hace cosas raras. Si lo ves muy dormido o te cuesta despertarlo. Si convulsiona. Si le sale sangre o líquido clarito por el oído o la nariz. Si camina chueco, se le traba la lengua, ve doble o no mueve bien un brazo o una pierna. Si el dolor de cabeza no se le quita o va empeorando. Y si el golpe fue muy fuerte, como una caída de altura o un choque, llévalo aunque se vea bien.
BEBÉS
En un bebé es más difícil saber, porque no te puede decir qué siente. Llévalo si está muy irritable y no se calma, si está muy dormido o si el chichón es grande, sobre todo a los lados o atrás de la cabeza.
¿LO DEJO DORMIR?
Sí. Es el mito que más asusta a los papás. Si después del golpe estaba bien y se durmió por el cansancio o el llanto, puede dormir. Lo que tienes que hacer es revisarlo: despiértalo suave cada hora durante las primeras 4 horas, y luego cada 2 horas hasta completar un día. Tiene que despertar y responderte normal. Si lo notas muy adormilado o ido, a urgencias.
LAS SIGUIENTES 24 HORAS
Muchas señales no aparecen en el momento, sino horas después. Aunque se haya levantado y siga jugando, vigílalo ese día y el siguiente.
SI NO HAY NINGUNA SEÑAL
Ponle hielo envuelto en un trapo sobre el chichón, unos minutos, y déjalo descansar. Nada de remedios caseros ni de sobarle el golpe.
La mayoría de los golpes en la cabeza se quedan en un chichón. Saber estas señales es lo que te deja tranquilo.
SÍGUEME PARA QUE NO SE TE PASE EL PRÓXIMO CONSEJO.
Más señales para salir de inmediato
Además de las que ya leíste, llévalo a urgencias si notas:
- Que una pupila (el círculo negro del ojo) se ve más grande que la otra, o las dos muy abiertas.
- Que no puede levantarse.
- Que cada vez está más inquieto o agitado.
- Que tiene náuseas que no se le quitan, aunque ya no vomite.
Qué esperar en urgencias
Antes de salir, si puedes, anota a qué hora fue el golpe, cómo pasó y qué síntomas has visto. Te lo van a preguntar. El médico le hará una revisión de los nervios y el cerebro: le checa la vista, el equilibrio, la coordinación, los reflejos, la memoria y si piensa con claridad. En algunos casos pide un estudio de la cabeza, como una tomografía o una resonancia, para buscar sangrado, inflamación o una fractura del cráneo. No a todos los niños se los hacen. Depende de lo que encuentre en la revisión.
Los días después del golpe
- Déjalo descansar. El descanso ayuda a que el cerebro sane.
- Al principio limita el ejercicio y lo que le exige concentrarse, como hacer tarea, usar la computadora o jugar videojuegos. Esas actividades pueden hacer que vuelvan las molestias.
- Sigue pendiente aunque ya hayan pasado varios días. Algunas molestias aparecen días o hasta semanas después: dolor de cabeza o de cuello, náuseas, zumbido en los oídos, mareo o cansancio.
- Si esas molestias empeoran, o si aparece cualquiera de las señales de alarma, llévalo al médico.
La mayoría de los niños se recupera por completo, pero a veces toma su tiempo.
Cómo evitar el próximo golpe
Las caídas son de las causas más comunes. En casa ayuda mucho:
- Poner rejas en las escaleras y no dejar al bebé solo en la cama, el sillón o el cambiador.
- Usar siempre la silla del auto bien abrochada.
- Ponerle casco cuando ande en bici, patines o patineta.
- Nunca sacudir a un bebé, ni para jugar ni por desesperación. Una sacudida fuerte puede lastimarle el cerebro aunque no se pegue con nada.
