A casi todos nos enseñaron a lavar el pollo con agua, limón o vinagre antes de cocinarlo, pero eso no lo limpia: es justo lo que puede enfermar a tu familia.
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¿POR QUÉ?
Cuando le echas agua al pollo crudo, las gotas salpican las bacterias a casi un metro a la redonda: a la tarja, a la barra, a los trastes limpios y hasta a la ropa. En un estudio en Estados Unidos, 26 de cada 100 personas que lavaron el pollo terminaron pasando esas bacterias a la lechuga de la ensalada.
El problema es que la lechuga, la fruta o el vaso que dejaste junto a la tarja no se cocinan. El pollo sí: el fuego mata las bacterias, el agua no. Y el limón y el vinagre tampoco las eliminan.
QUÉ HACER
Sácalo del empaque y ponlo directo en el sartén o en la olla. Si tiene sangre o algún pedacito que no te guste, sécalo con papel y tíralo a la basura.
Usa una tabla solo para carne cruda, y nunca piques ahí la verdura de la ensalada. Si puedes, prepara primero la ensalada y al final el pollo.
Lávate las manos con jabón por 20 segundos después de tocarlo, y limpia con agua caliente y jabón todo lo que tocó: la tabla, el cuchillo y la barra.
Y cocínalo bien. Lo más seguro es un termómetro de cocina: 74 grados en la parte más gruesa. Si no tienes, que no quede nada rosado por dentro.
Lo hacemos porque así lo vimos en casa, con todo el cariño del mundo. Pero esto es lo que de verdad protege a los tuyos.
SÍGUENOS. CADA DÍA HAY UN CONSEJO NUEVO PARA CUIDAR A TU FAMILIA.
Cómo se siente si el pollo te hizo daño
La bacteria que más se asocia con el pollo crudo se llama salmonela. También aparece en huevos, carne de res y, a veces, en frutas y verduras sin lavar. Estas son las molestias más comunes:
- Fiebre.
- Diarrea.
- Cólicos en la panza.
- Dolor de cabeza.
- A veces náuseas, vómito y falta de apetito.
Por lo general duran entre cuatro y siete días, y la mayoría de las personas se recupera sin tratamiento.
Qué hacer en casa mientras pasa
- Da líquidos poco a poco y seguido. Lo más importante es reponer el agua y las sales que se pierden con la diarrea y el vómito, para evitar la deshidratación.
- Deja que la persona descanse y no la obligues a comer si no tiene hambre.
- Lávate bien las manos después de atenderla o de ir al baño, para que no se contagie el resto de la casa.
- No le des medicamentos por tu cuenta. Si hacen falta, usa solo el medicamento que te recete tu médico.
Cuándo sí hay que ir al médico
La salmonela puede ser más grave en tres grupos: los adultos mayores, los niños pequeños y las personas con alguna enfermedad crónica, como diabetes. Si alguien de tu casa está en uno de esos grupos y se enferma, llévalo a revisión desde el principio.
Busca atención también si los síntomas son muy fuertes o si pasa una semana y la persona no mejora. Si la bacteria llega a la sangre, la infección se vuelve seria y a veces requiere tratamiento en el hospital.
En la consulta pueden pedir una muestra de heces para saber qué bacteria causó la infección. Si encuentran la causa, el médico decide si hace falta un antibiótico.
Otros descuidos que también enferman
- Dejar la comida fuera del refrigerador más de dos horas. Guarda las sobras en cuanto se enfríen un poco, aunque sea una olla de caldo.
- Servir el pollo ya cocido en el mismo plato donde estuvo crudo. Mantén siempre separado lo crudo de lo cocido.
- Comprar latas abolladas o frascos con grietas o tapas flojas. Antes de pagar, revisa también la fecha de caducidad.
- Tocar mascotas como tortugas, iguanas o serpientes y luego cocinar sin lavarte las manos. Estos animales también pueden pasar la salmonela.
