Así empieza un secuestro virtual. Dejan un celular tirado en la calle, y cuando alguien lo levanta, el supuesto dueño le llama para que se lo devuelva en persona.
Pásale esto por WhatsApp a tus hijos.
En esa cita, te sacan tus datos y los de tu familia. Con eso, después le llaman a tu familia para decirle que te tienen secuestrado y pedirle dinero. Esta trampa ya la alertó la policía de Michoacán, en México, pero el secuestro virtual se hace en cualquier lado.
SI TE ENCUENTRAS UN CELULAR
Lo más seguro es no levantarlo.
Si ya lo levantaste o te llama el supuesto dueño, no vayas a ninguna cita. Entrégalo en el negocio más cercano o a la policía, y que lo recoja ahí.
Y por ese teléfono, nunca des tu nombre, dónde vives ni nada de tu familia.
LA SEÑAL DE QUE ES LA TRAMPA
Si alguien te pide que apagues tu celular o que te vayas a un lugar, como un hotel, es el secuestro virtual. Te dejan incomunicado a propósito: mientras tu familia no puede hablar contigo, le hacen creer que te tienen.
No apagues tu celular y avísale a alguien de tu familia en ese momento.
SI LE LLAMAN A TU FAMILIA
Que mantengan la calma, cuelguen y te llamen directo a ti.
Si no contestas, que llamen a quien pueda estar contigo: tu trabajo, tu escuela, un amigo.
Y que no depositen nada hasta hablar contigo.
Pónganse de acuerdo hoy en una palabra clave que solo ustedes sepan. Si alguien llama diciendo que tiene a alguien de la familia, se le pide la palabra. Ningún extorsionador la va a saber.
Si les pasa, denúncienlo con la policía.
SÍGUENOS. MAÑANA VIENE OTRO CONSEJO PARA CUIDAR A TU FAMILIA.
Cómo platicarlo con tus hijos sin asustarlos
Los niños y adolescentes suelen querer ayudar y confían en los adultos, por eso conviene hablarlo con ellos. Explícales la trampa con calma, como una regla de la casa y no como algo para tener miedo.
- Cuéntales cómo funciona: alguien deja un celular y luego pide que se lo lleven a algún lugar.
- Practiquen qué decir: «No puedo ir, déjelo en la tienda de la esquina».
- Diles que nunca van a estar en problemas por contarte algo raro, aunque ya hayan contestado o dado algún dato.
- Repásenlo cada tanto, sobre todo cuando empiecen a salir solos o tengan su propio celular.
Errores que les dan ventaja a los extorsionadores
- Decir nombres durante la llamada. Si escuchas un llanto y gritas «¿Eres tú, Lupita?», les acabas de dar el nombre que necesitaban.
- Seguir en la línea por miedo. Mientras más hablas, más datos sueltas. Cuelga.
- Publicar en redes dónde estás, a qué escuela van tus hijos o cuándo sale de viaje alguien de la familia. Con eso arman una historia creíble.
- Contestar encuestas o avisos de «premios» por teléfono que piden datos de tu casa.
- Creer que una voz que llora es de tu familiar. Con el susto, cualquier voz se parece.
Cuándo sí llamar al 911
Llama al 911 de inmediato si.
- Alguien te sigue después de que levantaste o devolviste un celular.
- Te intentan subir a un carro o llevar a otro lugar.
- No logras localizar a tu familiar en mucho tiempo y nadie sabe dónde está.
- Te llegan amenazas con datos muy precisos de tu casa o de tu rutina.
Si estás en la calle y sientes que algo no cuadra, métete a un negocio donde haya gente y pide ayuda.
Cómo dejar menos datos a su alcance
- Pon tus redes en privado y revisa quién te sigue.
- Ten a la mano los teléfonos de la escuela, el trabajo y los amigos cercanos de cada quien.
- Compartan su ubicación en familia para confirmar rápido dónde está cada uno.
- Platícales esta trampa también a tus papás o abuelos, porque los adultos mayores también reciben estas llamadas.
