Si un papá es adicto, sus hijos tienen más riesgo de serlo, y no solo porque lo vieron: muchas veces lo llevan en su genética.
Mándalo al grupo de WhatsApp de tu familia.
LO QUE TIENEN QUE SABER LOS HIJOS
Con el alcohol se ve muy claro. Los hijos de un papá o una mamá alcohólicos tienen cerca de 4 veces más riesgo de tener problemas con la bebida. Y eso pasa aunque hayan crecido lejos de ellos, con otra familia, sin verlos tomar nunca. Los hermanos también tienen más riesgo.
Pero riesgo no es destino. Más de la mitad de los hijos de un alcohólico nunca se vuelven alcohólicos. Lo que hace la diferencia es saberlo a tiempo.
Por eso, díselo a tus hijos antes de que prueben, no después. No como regaño ni como amenaza, sino como un dato de su cuerpo: “A ti el alcohol te puede pegar más fuerte que a tus amigos”. Y mientras más tarde empiecen a tomar, menos riesgo tienen.
Esto aplica igual para hijos e hijas.
CÓMO HABLARLE A QUIEN YA ES ADICTO
Los sermones no funcionan. Regañarlo, humillarlo enfrente de otros o reunir a toda la familia para echarle en cara todo lo que ha hecho casi siempre lo aleja más.
Háblale cuando esté sobrio y tranquilo, nunca cuando esté bajo el efecto ni en medio de una pelea.
Cuando no consuma, pasa tiempo con él y hagan cosas que le gusten. Que note la diferencia entre cómo es la casa cuando está bien y cuando no.
No le tapes las consecuencias. No pagues sus deudas, no inventes excusas en su trabajo, no limpies lo que dejó. Si nunca le cuesta nada, nunca tiene una razón para cambiar.
Y espera el momento. Cuando se arrepiente, después de un problema fuerte, es cuando más escucha. Ahí es cuando le propones buscar ayuda, con un lugar o un nombre ya pensado.
Cuando la familia aprende a hablarle así, la diferencia es enorme. En un estudio, 6 de cada 10 personas aceptaron ir a tratamiento. Con la confrontación, solo 3 de cada 10.
Si hay violencia, lo primero es ponerte a salvo tú y a los niños. Eso va antes que todo.
LA FAMILIA TAMBIÉN NECESITA AYUDA
Vivir con un adicto desgasta. Hay grupos solo para familiares: Al-Anon, para quienes conviven con alguien que toma, y Nar-Anon, para quienes conviven con alguien que usa drogas. Son gratis y hay en muchos países. No te toca cargar con esto solo.
SÍGUENOS. TODOS LOS DÍAS HAY UN CONSEJO NUEVO PARA TU FAMILIA.
Señales de que ya es un problema
El trastorno por consumo de alcohol es una enfermedad. Puede ir de leve a grave. Fíjate si la persona tiene estas señales:
- Siente una necesidad muy fuerte de beber.
- No puede parar una vez que empieza.
- Se pone ansiosa o irritable cuando no está tomando.
- Termina bebiendo más o por más tiempo de lo que pensaba.
- Ha querido dejarlo o reducirlo y no ha podido.
También cuentan los atracones. Para un hombre son 5 o más bebidas en unas pocas horas, y para una mujer, 4 o más. No todos los que beben así tienen el trastorno, pero su riesgo sube.
El exceso de alcohol aumenta el riesgo de morir por accidentes de auto, lesiones y suicidio. Si la persona habla de hacerse daño, llama al 911.
Qué tratamiento existe
La mayoría de las personas con este trastorno encuentran ayuda con algún tratamiento. Muchas mejoran más si combinan varias opciones:
- Terapias conductuales con un especialista.
- El medicamento que le recete su médico. Los que se usan para esto no son adictivos, así que no se cambia una adicción por otra.
- Grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos.
Algunas personas necesitan internarse en un centro de rehabilitación, donde el tratamiento es muy organizado. Ahí también pueden recibir desintoxicación, que es la atención médica para los síntomas de dejar de beber.
Si además hay un problema de salud mental, como depresión o ansiedad, lo mejor es tratar los dos al mismo tiempo.
Por qué en los jóvenes pega más
El cerebro sigue desarrollándose hasta cerca de los 25 años, sobre todo la parte que toma decisiones. A esa edad, el alcohol y las drogas pueden afectar ese desarrollo y hacer que se arriesguen más, por ejemplo al manejar o al tener sexo sin protección. Las sustancias que más usan los jóvenes son el alcohol, el tabaco y la mariguana. Tampoco se recomienda que vapeen.
