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Salud y cuerpo

¿Por qué los frijoles provocan tantos pedos y cómo podemos disminuirlos?

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
¿Por qué los frijoles provocan tantos pedos y cómo podemos disminuirlos?

Todos lo hemos vivido: comes frijoles y en unas horas la panza empieza a hacer ruidos y llegan los pedos. A mucha gente le da tanta pena que mejor deja de comerlos. Y eso sí es un error, porque los frijoles son de lo más nutritivo que hay en tu cocina. La buena noticia: hay un truco para que den menos gases, y es gratis. Manda esto al grupo de WhatsApp de tu familia, sobre todo a quien cocina los frijoles en tu casa.

Primero el porqué: los frijoles traen unos azúcares que tu panza no puede digerir. Llegan enteros al intestino, las bacterias que viven ahí se los comen y sueltan gas. O sea que los pedos no son señal de que te caen mal: es tu digestión funcionando.

Ahora el truco. Remoja los frijoles varias horas, de preferencia toda la noche. Y aquí viene lo importante: tira el agua del remojo, enjuágalos y cuécelos con agua limpia. En esa agua se queda parte de los azúcares que dan gases. Ojo: se tira el agua del remojo en crudo, no el caldito de los frijoles ya cocidos. El caldo se queda.

Y si casi no comes frijoles, empieza con porciones chicas y ve subiendo. Tu panza se acostumbra en unos días y los gases bajan solos.

Eso sí: si además tienes dolor fuerte, diarrea constante, sangre en la popó o estás bajando de peso, eso no son los frijoles. Ve al médico.

Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante una emergencia, llama al 911 o al número de emergencias de tu país.

¿Cuántos gases son normales?

Más de los que crees. Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), una persona expulsa gases en promedio de 8 a 14 veces al día, y hasta 25 veces se considera normal. Eructar hasta 30 veces al día también es común.

Los gases vienen de dos lados: del aire que tragas al comer y beber, y de las bacterias del intestino grueso. Ellas descomponen los azúcares, almidones y fibra que el estómago y el intestino delgado no alcanzaron a digerir. Por eso a veces te sientes inflado o te dan cólicos y retorcijones.

Más trucos a la hora de comer

  • Come despacio y sentado, no de pie ni con prisa.
  • Mastica bien y evita hablar mientras comes.
  • Toma sin popote y deja el refresco y las bebidas con gas.
  • Evita el chicle y los caramelos duros.
  • Mejor porciones más chicas, más veces al día, que tres comidas enormes.
  • Sal a caminar un rato después de comer.
  • Si fumas, también tragas más aire: una razón más para dejarlo.
  • Si usas dentadura postiza, pide a tu dentista que revise que te quede bien ajustada.
  • Fíjate en lo que acompaña a los frijoles. También dan gases el brócoli, la coliflor, la col, la manzana, los lácteos, los refrescos y los dulces sin azúcar con endulzantes que terminan en «-ol».

Antes de quitar alimentos de tu mesa

Si los gases molestan mucho, no elimines comida por tu cuenta. El médico puede pedirte un diario de lo que comes y bebes y de cuándo aparecen los gases, para encontrar qué te cae mal de verdad.

Tampoco tomes productos para los gases sin consultarlo: algunas condiciones necesitan un tratamiento específico.

Pide cita también si los gases te molestan seguido, si cambiaron de repente o si vienen con estreñimiento, náusea, vómito o fiebre.