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Salud y cuerpo

Por esto los niños de antes eran más delgados. Avísale a tu familia

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Por esto los niños de antes eran más delgados. Avísale a tu familia

Por esto los niños de antes eran más delgados. Avísale a tu familia.

El celular sí tiene parte de la culpa del sobrepeso de hoy, pero no es lo peor. Envía esta información a todos los que tengan hijos en casa.

LO PEOR: LO QUE TOMAN

Antes, el refresco era para el domingo. Hoy hay niños que lo toman en la comida, en la cena y en el recreo. Y no solo el refresco: los jugos de cajita y las aguas de sabor también traen mucha azúcar, aunque digan "de fruta".

El problema es que el azúcar tomada no llena. Un niño se toma un refresco, sigue con la misma hambre y come igual. Es azúcar que entra de más, todos los días, sin que nadie se dé cuenta.

LO QUE COMEN

Antes, el lonche era una torta y una fruta. Hoy muchas veces son papitas, galletas y pan empaquetado. Son baratos y rápidos, pero tienen mucha azúcar, grasa y sal, y casi no alimentan.

Y AHORA SÍ, EL CELULAR

Antes la tarde era para jugar en la calle: correr, andar en bici, brincar la cuerda. Hoy es estar sentados horas frente a una pantalla. Y muchos niños comen viendo el celular, y cuando comes distraído, comes de más sin darte cuenta.

¿QUÉ HACER EN CASA?

Agua natural en la mesa y en la mochila. El refresco, solo de vez en cuando. Fruta en el lonche en lugar de papitas. Nada de celular a la hora de comer. Y por lo menos una hora al día de juego o de moverse, como hacíamos nosotros.

No se trata de prohibir todo ni de regañar al niño, se trata de cambiar lo que hay en casa.

Los números lo confirman: en 1999, 1 de cada 4 niños de 5 a 11 años en México tenía sobrepeso u obesidad. Hoy son casi 4 de cada 10.

Lo que miden las encuestas en México

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) revisó lo que comen los escolares y adolescentes mexicanos. Los azúcares añadidos les aportan 21.9% de la energía del día, y cerca de 66% rebasa el máximo de 10% que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Del otro lado del plato pasa lo contrario: solo 1 de cada 4 come las frutas y verduras recomendadas.

Con los más chicos la regla es más estricta. Los CDC de Estados Unidos piden cero azúcar añadida antes de los 2 años, y nada de jugo, ni de fruta natural, antes del primer año.

Por qué no es solo cosa de verse llenito

Un niño con obesidad tiene más probabilidad de ser un adulto con obesidad. Y puede presentar desde chico problemas que antes solo se veían en gente grande:

  • Diabetes tipo 2.
  • Presión alta, colesterol y triglicéridos elevados.
  • Hígado graso.
  • Pausas en la respiración mientras duerme (apnea del sueño).
  • Desgaste de las articulaciones por el peso extra.
  • Baja autoestima, burlas en la escuela y, según la OMS, peor rendimiento escolar.

Cómo saber si tu hijo tiene sobrepeso

A ojo no se sabe. En consulta lo pesan, lo miden y calculan su índice de masa corporal, que se compara con el de niños de su misma edad y sexo. MedlinePlus recomienda revisarlo desde los 6 años. El médico también puede pedir análisis de sangre para descartar un problema de tiroides.

Pide cita pronto si además notas que tiene mucha sed, orina muy seguido, anda cansado o ve borroso: pueden ser síntomas de diabetes. Y si se desmaya, convulsiona o le cuesta respirar, llama al 911.

Lo que no ayuda

  • Darle suplementos o productos de hierbas para adelgazar sin preguntarle antes al médico.
  • Los medicamentos para bajar de peso: no se recomiendan para la mayoría de los niños.
  • Usar la comida como premio o como consuelo: son costumbres que enseñan a comer de más.
  • Cambiarle la comida solo a él. Funciona cuando cambia toda la familia.
  • Dejarlo más de dos horas al día frente a la televisión.

La OMS suma dos cosas que casi nadie relaciona con el peso: que el niño duerma bien y, si hay un bebé en casa, la lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses.