A veces lo más peligroso no es el temblor, sino lo que tú o tu familia hacen en los siguientes minutos.
Pásale esto por WhatsApp a todos los de tu casa.
Soy paramédico, y estas son las 3 cosas que nunca hay que hacer cuando acaba de temblar.
- PRENDER UN CERILLO, UN ENCENDEDOR O LA LUZ
Si huele a gas, no prendas nada: ni cerillos, ni encendedor, ni el apagador de la luz, ni un cigarro. La chispa de un apagador basta para encender el gas y provocar una explosión.
Lo que sí: abre puertas y ventanas, sal de la casa y, si puedes, cierra la llave del gas. Si necesitas ver, usa una lámpara de pilas, nunca una vela. Y si cerraste el gas, no lo vuelvas a abrir tú: que lo revise alguien que sepa.
- VOLVER A ENTRAR A UNA CASA DAÑADA
Después de un temblor fuerte vienen réplicas, y pueden llegar minutos, horas o hasta días después. Una pared que quedó cuarteada se puede caer con la siguiente.
Antes de entrar, revisa por fuera: grietas nuevas, paredes inclinadas, pedazos de techo caídos. Si ves algo así, no entres hasta que la revise protección civil o un especialista.
Y ojo: protección civil no va de casa en casa ofreciendo revisiones. Si alguien llega con ese pretexto, no lo dejes pasar.
3. USAR EL ELEVADOR
Si se va la luz o viene una réplica, te puedes quedar atrapado adentro. Baja por las escaleras, sin correr.
LO QUE SÍ TIENES QUE HACER
Ponte zapatos antes de caminar. Casi siempre hay vidrios rotos en el piso.
Revisa si alguien está herido. Si alguien está grave, no lo muevas, salvo que corra más peligro donde está.
Manda mensajes en lugar de llamar. Las líneas se saturan, y las llamadas tienen que quedar libres para las emergencias.
Si vives en la costa y el temblor fue fuerte, aléjate del mar.
SÍGUEME. AQUÍ HAY MÁS COSAS QUE TODA FAMILIA TIENE QUE SABER.
