En América Latina, los casos nuevos de VIH en hombres jóvenes subieron 16% en los últimos 15 años, y muchos no saben que lo tienen porque al principio no da ninguna molestia.
Mándale esto a tu hijo y al grupo de WhatsApp de tu familia.
Por eso lo más importante es la prueba. Es rápida, se hace con una gotita de sangre, y en muchos centros de salud es gratuita. Si tu hijo ya tiene relaciones, que se la haga, aunque se sienta perfectamente bien.
Y algo que casi nadie sabe: si tuvo una relación sin protección o se rompió el condón, existe un medicamento que puede evitar el contagio, pero tiene que empezar a tomarlo en las primeras 72 horas. Mientras antes, mejor. Se pide en urgencias o en un centro de salud.
También hay una pastilla que se toma antes, para prevenir, para quienes tienen más riesgo. Que le pregunte a su doctor.
Si la prueba sale positiva, no es una sentencia. Con tratamiento diario, una persona con VIH puede vivir una vida larga y normal. Y cuando el tratamiento baja el virus hasta que ya no se detecta en la sangre, ya no lo transmite por relaciones sexuales. Lo peligroso no es saberlo; es no saberlo.
El condón sigue siendo la mejor protección de todos los días.
Y que no le dé miedo lo que no contagia: el VIH no se pega por besos, abrazos, compartir un vaso o usar el mismo baño.
Esto es igual de importante para tus hijas. Háblalo con ellos sin regaños: un hijo que se siente juzgado no te va a contar, y tampoco se va a hacer la prueba.
Las primeras señales que pueden pasar por gripa
Algunas personas, poco después del contagio, tienen molestias parecidas a una gripa. Pueden aparecer y desaparecer en un plazo de 2 a 4 semanas, por eso es fácil no darles importancia. Esta etapa se llama infección aguda.
- Fiebre y escalofríos.
- Sarpullido (ronchas en la piel).
- Sudar mucho en la noche.
- Dolor de músculos y de garganta.
- Cansancio.
- Ganglios inflamados, las «bolitas» del cuello, las axilas o la ingle.
- Llagas en la boca.
Si tu hijo o tu hija tuvo una relación sin protección y luego se siente así, que no se quede con la duda y se haga la prueba. Estas molestias por sí solas no confirman nada; solo la prueba lo dice.
Otras formas de contagio y quién corre más riesgo
Las relaciones sexuales vaginales o anales sin protección son la forma más común de contagio, pero el VIH también se transmite de otras maneras:
- Al compartir agujas para inyectarse drogas.
- Por contacto con la sangre de una persona con VIH.
- De la madre al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Cualquiera puede contraerlo, pero el riesgo es mayor en ciertas personas: quienes ya tienen otra infección de transmisión sexual, los hombres gais o bisexuales, quienes no usan condón ni medicinas para prevenir el VIH y quienes comparten agujas. Además, los hispanos y latinos están entre los grupos con más diagnósticos nuevos. Si tu hijo ya tuvo otra infección de transmisión sexual, con más razón debe hacerse la prueba.
Si tu hija está embarazada o lo planea
Que se haga la prueba del VIH lo antes posible. Si sale positiva, puede empezar el tratamiento de inmediato para cuidar su salud y la de su bebé. Tener VIH no significa que no pueda tener hijos. La mayoría de los medicamentos contra el VIH son seguros en el embarazo, y al bebé se le dan medicinas al nacer para protegerlo.
Qué hacer si la prueba sale positiva
- Buscar atención médica en cuanto lo sepa, de preferencia con alguien que tenga experiencia en VIH.
- Tomar todos los días el medicamento que le recete su médico.
- Avisar al médico de cualquier síntoma o problema de salud nuevo.
- Mantener al día sus consultas, la revisión con el dentista, las pruebas y las vacunas.
- Comer sano, hacer ejercicio, dormir bien y no fumar. También evitar el exceso de alcohol y las drogas, porque dañan el hígado y pueden hacer que el tratamiento no funcione bien.
- Lavarse las manos seguido y comer alimentos bien cocidos para evitar infecciones.
Y acompáñalo. Los grupos de apoyo y la terapia ayudan a manejar el estrés.
