A José, de 38 años, le salió una bolita en uno de sus testículos. Le dio pena ir al doctor y un año después, falleció. Lo más triste, es que el cáncer de testículo tiene más del 95% de probabilidad de curarse si se detecta a tiempo. Por eso, hoy te compartimos 3 recomendaciones que todo hombre debería conocer. Comparte esta información, para evitar que a más personas les pase lo mismo que a José.
Autoexamen mensual
Primero: hazte un autoexamen una vez al mes. Es muy sencillo, toma menos de 2 minutos y se hace después de ducharte, cuando la piel está relajada. Revisa cada testículo con ambas manos, buscando bultos, durezas o cambios de tamaño. Si sientes algo distinto, no esperes. Ve al doctor.
No esperes a que duela
Segundo: el cáncer de testículo casi nunca duele en sus primeras etapas. Por eso muchos hombres lo ignoran, pensando que "si no duele, no es grave". Es justo al revés. Cualquier bulto, aunque sea indoloro, debe revisarse de inmediato. La ausencia de dolor no significa que esté todo bien.
Deja la pena fuera del consultorio
Tercero: la pena no debe costarte la vida. Los doctores ven cuerpos todos los días, no te están juzgando. Una revisión médica toma menos de 10 minutos y puede salvarte. Si te da pena ir solo, pídele a un amigo, a tu pareja o a un familiar que te acompañe. Pero ve.
José tenía 38 años y una vida por delante. Su historia se repite todos los días, en silencio. Comparte esta información con ese hombre que necesita escucharlo, tu papá, tu hermano, tu hijo, tu pareja, tu amigo. La pena pasa, el cáncer no.
El autoexamen, paso a paso
- Después del baño, con el cuerpo caliente y la piel del escroto relajada.
- Un testículo a la vez: sostenlo entre el pulgar y los dedos de ambas manos y hazlo rodar suavemente.
- Busca bultos duros, zonas más firmes, cambios de tamaño, forma o peso.
- Ubica el epidídimo: un cordón suave detrás y arriba del testículo. Es normal, no es un tumor.
- Es normal que uno sea un poco más grande o cuelgue más que el otro.
- Una vez al mes, y a cualquier hallazgo nuevo, consulta. La mayoría de los bultos no son cáncer, pero eso lo define un médico con un ultrasonido, no tú.
Quiénes tienen más riesgo
- Hombres de 15 a 35 años: es el cáncer más frecuente en ese grupo de edad, justo cuando nadie va al médico.
- Antecedente de testículo no descendido (criptorquidia), aunque se haya operado de niño.
- Antecedentes familiares de cáncer testicular.
- Haberlo tenido en el otro testículo.
- Y algo importante: ni los golpes, ni el ciclismo, ni la ropa ajustada, ni la vasectomía causan cáncer de testículo.
Lo que sí puede ser (y también se atiende)
No todo bulto es cáncer: existen el varicocele (venas dilatadas, se siente como una bolsa de gusanos), el quiste de epidídimo, el hidrocele (líquido) y la epididimitis (infección, con dolor y a veces fiebre). Y hay una urgencia que no puede esperar: la torsión testicular, un dolor intenso y repentino, muchas veces con náusea, que se opera en las primeras horas o se pierde el testículo. Ante un dolor testicular súbito e intenso, urgencias de inmediato.
Si el diagnóstico llega
Es de los cánceres con mejor pronóstico: incluso en etapas avanzadas, las tasas de curación son altas. Un dato que casi nadie menciona a tiempo: antes de iniciar quimioterapia o radioterapia conviene preguntar por la preservación de fertilidad —congelar semen—, porque después puede ser tarde. Pregúntalo tú si nadie lo menciona.
Fuentes: Sociedad Americana contra el Cáncer — cáncer de testículo; Asociación Europea de Urología; Instituto Nacional de Cancerología (México).
