Si estás sola en un estacionamiento y una persona de la tercera edad te pide ayuda, escucha esto. Tu primer instinto va a ser ayudar, pero hay una nueva estafa a mujeres y están usando a personas de la tercera edad. Pero hay una forma de ayudar sin ponerte en riesgo: no vayas a tu carro, busca una tienda, una farmacia, un Oxxo, y haz esto.
Dile a la persona: "Claro, sígame, aquí adentro le ayudo." Camina hacia ese lugar concurrido y bien iluminado, donde haya gente y cámaras. Una vez adentro, pide ayuda al personal o a seguridad, y de ahí marca al 911 para que la apoyen.
Y aquí está la clave: si esa persona de verdad necesitaba ayuda, te va a seguir sin problema, porque lo único que quería era que alguien la auxiliara. Pero si en cuanto empiezas a caminar hacia la tienda se pone nerviosa, se molesta o de repente se da la media vuelta y se aleja… ahí confirmas que algo no estaba bien y que hiciste lo correcto.
Nunca regreses a tu carro con un desconocido cerca, y nunca subas a nadie a tu vehículo, por mucha pena que te dé decir que no. Negarte no te hace mala persona, te hace precavida.
Aunque esto no pasa todos los días, sí está ocurriendo, y basta una vez para lamentarlo. Así que confía en tu instinto: si algo se siente raro, hazle caso. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; esta información les puede salvar la vida.
Las otras modalidades que se repiten
- La llanta ponchada: la ponchan mientras estás dentro de la tienda y aparece alguien «para ayudarte» en cuanto te detienes.
- El papel en el parabrisas o el billete en el suelo: el objetivo es que te bajes o te distraigas con la puerta abierta.
- «Te acabo de chocar»: alguien golpea levemente tu auto para que bajes en un lugar solitario.
- El bebé o el perro llorando cerca del coche: te aleja del vehículo por unos segundos.
- Secuestro virtual por teléfono: te dicen que tienen a un familiar y te piden moverte a un hotel y no colgar. Cuelga y verifica.
Reglas de estacionamiento que valen para todos
- Estaciónate donde haya luz y gente, y de reversa: salir de frente es más rápido.
- Llaves en la mano antes de salir de la tienda, no buscándolas junto al coche.
- Mira alrededor y el asiento trasero antes de abrir.
- Sube y cierra de inmediato: primero seguros, después bolsas, celular y cinturón. No te quedes revisando el teléfono con la puerta abierta.
- Si alguien se acerca mientras estás dentro del coche, no bajes la ventanilla: arranca y aléjate.
- No dejes nada visible —bolsas, celular, compras— en los asientos.
Cómo ayudar sin exponerte
Que la desconfianza no nos vuelva indiferentes: mucha gente sí necesita ayuda. Se puede hacer sin riesgo. Llama tú al 911 por esa persona, pide apoyo al personal de seguridad o del negocio, ofrece ayuda desde adentro de un lugar con gente, y no te alejes hacia zonas solitarias ni subas a nadie a tu coche. Ayudar de esta forma es igual de útil para quien de verdad lo necesita, y elimina el riesgo si no era el caso.
Y antes de reenviar el aviso
Estas advertencias se comparten mucho, y no todas son ciertas: circulan versiones idénticas con distintas ciudades y años. Antes de reenviar, revisa si el caso está reportado por una autoridad o un medio serio, y evita difundir fotos de personas señaladas sin pruebas: se han linchado inocentes por cadenas de WhatsApp. Compartir el consejo de seguridad siempre es útil; compartir el rumor con nombre y cara, no.
Fuentes: guías de prevención del delito de fiscalías estatales (México); Consejo Ciudadano de la Ciudad de México — modalidades de fraude y extorsión.
