Si te duele la cabeza casi a diario y te tomas una pastilla casi a diario, hay algo que casi nadie sabe: la pastilla puede ser la causa. Cuando se toman muchos días al mes, el cerebro se acostumbra y el dolor regresa en cuanto se pasa el efecto. Y tú te tomas otra. Mándalo al grupo de WhatsApp de tus amigas; a más de una le está pasando y cree que es migraña.
Se llama dolor de cabeza por exceso de medicamento. Pasa con cualquier pastilla para el dolor: paracetamol, ibuprofeno, naproxeno, aspirina, y más rápido con las que traen cafeína o varias cosas juntas. El límite: si las tomas más de 10 días al mes, ya estás en riesgo.
Qué hacer: cuenta en un calendario los días que tomas pastilla. Si pasas de 10 al mes, no te tomes más por tu cuenta: ve al médico. El tratamiento es dejar la pastilla, y los primeros días el dolor empeora; por eso conviene hacerlo con ayuda y no sola.
Y no es solo la cabeza: los antiinflamatorios tomados seguido lastiman el estómago y los riñones sin avisar. Si la popó sale negra o vomitas con sangre, es urgencia.
Llama al 911 si el dolor de cabeza es el peor de tu vida y llegó de golpe, si viene con fiebre y cuello tieso, o si se te duerme un lado del cuerpo o no puedes hablar bien.
Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante una emergencia, llama al 911 o al número de emergencias de tu país.
Cómo reconocerlo
La OMS lo describe como un dolor que aparece la mayoría de los días: continuo, opresivo, que no se va y que suele ser más fuerte al despertar. Puede afectar a un 5 % de las personas en algunos grupos de población, más a mujeres que a hombres.
Puede empezar en quien ya tenía migraña o dolores de cabeza por tensión y los fue tratando con pastillas cada vez más seguido. No es exageración ni falta de aguante: la OMS lo reconoce como un tipo de dolor de cabeza en sí mismo.
Tu diario del dolor
Además de contar los días con pastilla, anota cada vez que te duela:
- La fecha y la hora en que empezó.
- Qué comiste y bebiste en las 24 horas anteriores.
- Cuántas horas dormiste la noche anterior.
- Qué estabas haciendo justo antes.
- Cuánto te duró.
Llévalo a tu consulta. El médico te hará muchas preguntas sobre cómo es tu dolor y te revisará. Según lo que encuentre, puede pedir análisis de sangre, una resonancia magnética o una tomografía.
Y no cambies una pastilla por otra por tu cuenta: cuál dejar y cómo hacerlo lo decide tu médico.
Hábitos que bajan los días de dolor
- Duerme con horarios regulares.
- No te saltes comidas, aunque no tengas hambre.
- Toma suficiente agua.
- Haz ejercicio con regularidad y estira cuello, hombros y espalda.
- Descansa la vista de la pantalla y revisa si necesitas lentes.
- Bájale al alcohol y no fumes.
- Busca una forma de manejar el estrés que te funcione y practícala seguido.
Cuándo buscar atención ese mismo día
- El dolor te despierta en la noche.
- Empeora al toser, estornudar, agacharte o hacer ejercicio.
- Viene con vómito o con problemas en la vista.
- Te duele la mandíbula al masticar o te duele el cuero cabelludo al tocarlo.
Y saca cita con tu médico si el patrón de tus dolores cambió o si cada vez necesitas la pastilla más seguido.
