Si compras ropa usada en el tianguis, es urgente que la laves. Puede venir sucia, con hongos, piojos, chinches o los ácaros de la sarna, y con solo lavarla en agua caliente ya descartas casi todos los riesgos. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia.
¿POR QUÉ CON AGUA CALIENTE?
Porque el agua fría la limpia, pero no siempre mata a los bichos. Los ácaros de la sarna y sus huevos mueren con más de 50 grados. Y las chinches aguantan una lavada normal escondidas en las costuras.
Lávala con agua caliente y, si tienes secadora, sécala con calor alto unos 30 minutos. El calor es lo que acaba con todo.
SI TU LAVADORA NO TIENE AGUA CALIENTE
Mete la ropa en una bolsa de plástico bien cerrada y déjala así unos días antes de lavarla. Los piojos y los ácaros de la sarna no sobreviven más de 2 o 3 días lejos del cuerpo.
Las chinches sí aguantan mucho más, así que revisa las costuras antes de comprar: si ves puntitos negros o bichitos cafés, mejor déjala.
LO QUE NO TIENES QUE HACER
No te la pongas ni se la pongas a tus hijos antes de lavarla, aunque se vea limpia. No la guardes en el clóset junto a tu otra ropa. Y mejor no compres ropa interior ni trajes de baño usados.
Comprar ropa usada es buena idea, ahorra mucho dinero y muchas prendas están como nuevas. Solo hay que lavarla bien antes de estrenarla.
Señales de que algo se coló con la ropa
Si alguien en tu casa estrenó ropa usada y empieza con molestias en la piel, fíjate en esto:
- Comezón intensa, sobre todo en la noche, con granitos parecidos a espinillas: puede ser sarna.
- Cosquilleo en la cabeza, comezón frecuente y problemas para dormir: pueden ser piojos. Los adultos miden como una semilla de ajonjolí, y sus huevos, las liendres, como una escama de caspa. Búscalos en la nuca y detrás de las orejas.
- Comezón muy fuerte en la zona genital: pueden ser ladillas, que también se pasan por ropa, toallas y sábanas.
- Enrojecimiento, hinchazón, dolor o pus en la piel: puede ser una infección.
Qué hacer si alguien ya tiene comezón
- Que nadie más de la casa use su ropa, sus toallas ni sus sábanas.
- Revisa con calma y con buena luz. Una lupa y un peine de dientes finos ayudan a encontrar piojos o liendres, porque son muy pequeños y los piojos se mueven rápido.
- Evita que se rasque. Las llagas que deja el rascado pueden infectarse con bacterias.
- Lava en agua caliente y seca con calor la ropa, las sábanas y las toallas de la persona. Haz lo mismo con las de quienes viven con ella.
- Haz cita con tu médico. No uses lociones ni champús por tu cuenta sin saber qué es. Cada bicho es distinto, y tener uno no significa tener otro.
Tener piojos no tiene que ver con la limpieza de la persona, así que nadie tiene por qué sentirse avergonzado. Tampoco culpes a tus mascotas: no pasan los piojos de las personas ni la sarna humana.
Quién debe tener más cuidado
Los piojos son más comunes en niños de 3 a 11 años y en sus familias, porque los niños juntan la cabeza cuando juegan. La sarna se pasa rápido entre quienes viven juntos. Una infección de piel es más probable si la persona:
- Es adulto mayor.
- Tiene diabetes o mala circulación.
- Tiene las defensas bajas por una enfermedad o por un tratamiento.
- Está desnutrida o pasa mucho tiempo acostada.
- Tiene muchos pliegues en la piel.
En estas personas, una herida, un corte o un rasguño puede ser la puerta de entrada de los gérmenes. Revisa su piel en los días después de que usen ropa recién comprada.
Qué esperar en la consulta
El médico te hará preguntas sobre los síntomas y revisará la piel. La sarna muchas veces se reconoce por el sarpullido y por los pequeños túneles que dejan los ácaros bajo la piel. Los piojos y las ladillas se confirman al ver el bicho o la liendre. Si parece una infección, a veces piden un cultivo de piel, que es tomar una muestra para saber qué germen la causa. El tratamiento suele ser una loción, una crema o un champú. Usa el medicamento que te recete tu médico y sigue sus indicaciones hasta el final.
