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Esto pasa cuando tiras medicamentos a la taza del baño

20 de julio de 2026 2 min de lectura Primeros Auxilios Redacción Primeros Auxilios

Cuando tiras pastillas al escusado o jarabes al drenaje, afectas directamente a los peces y otros organismos acuáticos en el mar. ¿Por qué? Porque las plantas de tratamiento no están diseñadas para eliminar medicamentos: esos compuestos pasan de largo y terminan en ríos, lagos y mares. Hoy te explicamos qué provoca esto, por qué la basura tampoco es la solución… y el lugar correcto donde dejarlos, que es gratis y casi nadie conoce.

Empecemos por el agua. Las plantas de tratamiento están hechas para limpiar desechos orgánicos, no fármacos. Por eso, cuando un medicamento entra al drenaje, sus compuestos químicos pasan de largo. Se han encontrado residuos de antibióticos, hormonas y analgésicos en cuerpos de agua de todo el mundo, incluido México.

¿Y qué pasa con la vida acuática? Los peces y otros organismos absorben esos compuestos todos los días, toda su vida. Son dosis pequeñas, pero constantes. Hay casos documentados de peces con alteraciones hormonales por residuos de medicamentos en el agua.

Pero hay algo todavía más grave, y nos afecta directamente a nosotros: la resistencia bacteriana. Cuando los antibióticos llegan al agua y al suelo, las bacterias del ambiente se exponen a dosis bajitas, que no las matan. ¿Y qué hace una bacteria expuesta a un antibiótico que no la mata? Aprende a resistirlo. Así se fortalecen las superbacterias: infecciones que ya no responden a los medicamentos que tenemos. Es una de las mayores amenazas a la salud en el mundo.

Ahora, quizá estés pensando: "entonces los tiro a la basura y ya". Tampoco. Y por dos razones. Primera: en el tiradero, la lluvia arrastra esos compuestos al suelo y de ahí a los mantos acuíferos. Es el mismo problema, por otra ruta. Segunda: hay riesgo humano directo. Un medicamento en la basura puede terminar en manos de alguien que lo encuentre y lo consuma o lo revenda. O más cerca: un niño o una mascota en tu propia casa pueden sacarlo del bote.

¿Entonces qué hago con ellos? Aquí viene lo que casi nadie sabe: en México existe el SINGREM. Son contenedores blancos que están en muchas farmacias del país: Guadalajara, del Ahorro, Benavides, San Pablo, entre otras. Ahí puedes depositar tus medicamentos caducados o que ya no usas, con todo y envase. Se destruyen de forma controlada y segura. Es gratis, ya existe, y probablemente hay uno a unas cuadras de tu casa.

Un tip práctico: revisa tu botiquín una vez al año. Junta todo lo caducado en una bolsa y déjalo en el contenedor la próxima vez que pases por la farmacia. Cinco minutos, y listo.

Al final, esto es de esos hábitos donde un cambio mínimo tiene un impacto enorme: proteges el agua, proteges a tu familia y le cierras la puerta a las superbacterias. Recuerda: los medicamentos no van al baño ni a la basura. Van al contenedor de la farmacia.