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Esto le hacen las pastillas para el dolor a tus riñones. Avísale a tus hermanas.

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Esto le hacen las pastillas para el dolor a tus riñones. Avísale a tus hermanas.

Cólicos, cabeza, espalda: una pastilla para todo. Así muchas mujeres están dañando sus riñones sin darse cuenta.

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Soy doctor, y hablo de los antiinflamatorios: el ibuprofeno, el naproxeno y el diclofenaco. Son de los que más se toman para los cólicos y el dolor de cabeza. Una pastilla de vez en cuando no es el problema. El problema es tomarlas casi diario, por meses.

¿QUÉ LES PASA A TUS RIÑONES?

Tus riñones necesitan mucha sangre para limpiar tu cuerpo, y estas pastillas hacen que les llegue menos. Si pasa de vez en cuando, se recuperan. Si pasa casi todos los días, se van dañando. Y no duele: el daño avanza sin dar señales.

LO QUE CASI NADIE SABE

Si tomas pastillas para el dolor de cabeza la mayoría de los días del mes, ellas mismas pueden causarte más dolor de cabeza. Es un dolor de rebote, y se rompe dejándolas con ayuda de un doctor.

Muchas pastillas para los cólicos y para la gripa ya traen un antiinflamatorio. Si te tomas una de esas y además un ibuprofeno, estás tomando doble. Lee la caja.

El riesgo sube si estás deshidratada: con calor, vómito, diarrea o si casi no tomas agua.

¿QUÉ HACER?

Si los cólicos no se te quitan con una pastilla, o necesitas pastillas casi todos los días, ve al doctor. Un dolor así tiene una causa que se puede tratar, como la endometriosis o los miomas.

Si llevas meses tomándolas seguido, pídele al doctor dos estudios: uno de sangre, la creatinina, y uno de orina. Son baratos y dicen cómo están tus riñones.

Cuando tomes estas pastillas, toma suficiente agua.

El paracetamol funciona distinto y no daña los riñones de esta forma, pero en exceso le hace daño al hígado. Tampoco se toma sin medida.

SÍGUEME. TODOS LOS DÍAS COMPARTO ALGO QUE NADIE TE EXPLICÓ DE TU CUERPO.

Qué probar para los cólicos además de la pastilla

Los cólicos comunes vienen del útero. Este produce unas sustancias llamadas prostaglandinas que hacen que sus músculos se aprieten y se aflojen, y eso es lo que duele. Hay cosas que puedes hacer en casa para que necesites menos pastillas:

  1. Ponte una bolsa de agua caliente o una almohadilla caliente en la parte baja del abdomen.
  2. Date un baño caliente.
  3. Muévete. Hacer ejercicio ayuda a aliviar el dolor de la regla.
  4. Prueba técnicas de relajación, como yoga o meditación.

Si aun así necesitas algo para el dolor, usa el medicamento que te recomiende tu médico y no lo mezcles con otros por tu cuenta.

Cuándo tu cólico ya no es el de siempre

El cólico más común suele empezar en la juventud, poco después de la primera regla. Puede iniciar uno o dos días antes del periodo y dura unos pocos días. Con los años muchas mujeres sienten menos dolor, y a algunas les mejora después de tener un bebé.

Hay otro tipo de dolor que lo causa una enfermedad del útero u otros órganos, como la endometriosis o los miomas (también llamados fibroides). Ve al médico si notas alguna de estas señales:

  • El dolor empezó ya de adulta y antes no lo tenías.
  • Cada vez duele más con el paso del tiempo.
  • Empieza antes de que te baje y sigue después de que se te quita la regla.
  • Te duele al tener relaciones sexuales.
  • El dolor es tan fuerte que no te deja hacer tus actividades de todos los días.

El cólico también puede venir con dolor en la espalda baja, náuseas, diarrea o dolor de cabeza. Eso es distinto del síndrome premenstrual, que da hinchazón, aumento de peso, cansancio e irritabilidad una o dos semanas antes de la regla.

Qué esperar en la consulta

El dolor en la parte baja del abdomen no siempre viene del útero. También puede venir de los ovarios, las trompas, el cuello del útero o la vagina. Puede ser una infección o un problema de las vías urinarias, el intestino, los músculos o los huesos. A veces hay más de una causa al mismo tiempo.

Por eso es posible que el médico te pida estudios de laboratorio, de imagen u otras pruebas. El tratamiento depende de qué lo causa, qué tan fuerte es el dolor y cada cuánto te da. Antes de ir, anota en qué días del ciclo te duele, cuánto te dura y qué has tomado para el dolor. Lleva también las cajas de las pastillas que usas. Así el médico tendrá un panorama más claro.