Miles de jóvenes usan vape y sus papás ni siquiera lo saben. Así que, ya sea que creas que tu hijo usa vape o no, mándale esta información.
LO QUE ESTÁ RESPIRANDO
Muchos jóvenes creen que es solo vapor con sabor. No es así. Lo que respiran trae nicotina, químicos y hasta partículas de metales como níquel, estaño y plomo, que salen de la misma resistencia que calienta el líquido. Y todo eso entra directo a unos pulmones que todavía se están formando.
LO QUE YA PASÓ
2,807 personas, la mayoría jóvenes, terminaron hospitalizadas con los pulmones dañados. Algunas necesitaron una máquina para poder respirar. 68 murieron. La mayoría usaba vapes con THC que traían un aditivo dañino. Y aquí está el problema: en México su venta está prohibida, así que lo que tu hijo compra viene del mercado negro, y nadie revisa qué trae adentro.
LA TRAMPA DE LA NICOTINA
Un solo cartucho de vape puede tener tanta nicotina como una cajetilla completa de cigarros. Y el cerebro de un joven todavía se está formando: se engancha más rápido, y es más probable que esa adicción le dure toda la vida.
LO QUE LE HACE A LARGO PLAZO
Esas partículas pueden afectar el crecimiento de sus pulmones y aumentar el riesgo de asma, de enfermedades del corazón y de cáncer de pulmón. Algunos saborizantes están relacionados con una enfermedad que deja cicatrices en los pulmones y no tiene cura.
CÓMO DARTE CUENTA
Un olor dulce sin explicación, aparatos que parecen memorias USB o plumones, una tos que no se le quita, más sed, y que se ponga irritable cuando no lo tiene.
Si lo descubres, no grites. Pregúntale qué sabe del vape y escucha. Un hijo regañado lo esconde mejor; uno escuchado te deja ayudarlo. Y si ya no puede dejarlo, llévenlo con un médico: la nicotina engancha, y con ayuda es más fácil salir.
El vape no es “menos malo”. Es otra forma de llenarle los pulmones de veneno.
SÍGUENOS. CADA DÍA HAY UN CONSEJO NUEVO PARA CUIDAR A TUS HIJOS.
Cuidado con el líquido si hay niños chicos en casa
Si alguien en tu casa usa vape, el riesgo no es solo para quien lo usa. El líquido de los cartuchos puede causar envenenamiento por nicotina si alguien lo bebe, lo huele o lo toca. Un niño pequeño que encuentra un cartucho con olor a fruta o a dulce puede llevárselo a la boca.
- Guarda aparatos, cartuchos y frascos de líquido bajo llave y lejos del alcance de los niños.
- No los dejes en bolsas, mochilas, burós ni cajones abiertos.
- Si se derrama, limpia con guantes, ventila y lávate bien las manos.
- Si un niño bebió, olió o tocó el líquido, no esperes a ver qué pasa. Busca atención médica de inmediato o llama al 911.
El error de pensar «al menos no fuma cigarros»
Muchos papás se tranquilizan con esa idea. Pero todavía se sabe poco de los riesgos del vape para la salud, y tampoco está claro que ayude a dejar de fumar. Lo que sí se sabe es que en los adolescentes hay relación entre usar cigarro electrónico y fumar cigarros de tabaco. Así que el vape puede ser la puerta de entrada al cigarro, no la salida.
Cómo acompañarlo para que lo deje
- Elige un momento tranquilo para hablar, sin otras personas presentes y sin prisas.
- Pónganse de acuerdo en buscar ayuda juntos. No es un castigo, es un plan.
- Hagan cita con un profesional de la salud. En la consulta pueden hablar del hábito, de cómo prepararse para dejarlo y de una fecha para empezar.
- No le compres por tu cuenta productos de reemplazo de nicotina ni medicinas. Pueden no ser adecuados para un adolescente. Solo usen lo que les indique el médico.
- Ayúdalo a sacar de la casa aparatos, cartuchos y líquidos.
- Prepárate para días difíciles. La adicción a la nicotina hace que dejarla cueste trabajo. Una recaída no es un fracaso: retomen el plan y sigan.
Dejar la nicotina es difícil, pero mejora la calidad de vida y la alarga. Mientras antes empiece tu hijo, mejor.
