A los 2 años, tu hijo ya tendría que juntar 2 palabras. Si no lo hace, el celular puede tener que ver.
Mándale esto por WhatsApp a quien te ayuda a cuidar a tus hijos.
Soy doctor, y te explico por qué. El celular no le daña el cerebro. El problema es lo que le quita: mientras ve la pantalla, nadie le está hablando.
Un niño aprende a hablar en el ida y vuelta: dice algo, tú le contestas y él lo vuelve a intentar. La pantalla le habla, pero no lo espera ni le contesta. Por eso puede pasar horas viendo caricaturas y no aprender a pedir lo que quiere.
SEÑALES PARA REVISARLO
Al año, ya dice mamá o papá y dice adiós con la mano. Al año y medio, intenta decir 3 palabras o más, además de mamá y papá. A los 2 años, junta 2 palabras, como “más leche”. A los 2 años y medio, dice unas 50 palabras.
Esto es lo que hacen 3 de cada 4 niños a esa edad. Si el tuyo va un poco atrás, no quiere decir que algo esté mal, pero sí que hay que revisarlo. Y si dejó de decir palabras que ya decía, llévalo con el pediatra cuanto antes.
A veces un niño no habla porque no escucha bien. Por eso, una de las primeras cosas que revisa el médico es su oído.
QUÉ HACER EN CASA
Platícale todo lo que haces, aunque no te conteste: “Estoy lavando tu plato. El agua está fría”.
Si dice una palabra a medias, repítesela completa. Si dice “más tano”, tú le dices: “¿Quieres más plátano?”. No lo corrijas, solo dale la palabra bien dicha.
Léele un cuento todos los días, aunque solo vean los dibujos y le digas cómo se llama cada cosa.
Apaga la tele de fondo. Aunque nadie la esté viendo, en una casa con la tele prendida se platica menos.
Si le das pantalla, siéntate con él y platiquen de lo que ven. Y la videollamada con la abuela es distinta: ahí sí alguien le contesta.
CUÁNTA PANTALLA
La Organización Mundial de la Salud recomienda que antes de los 2 años no vea pantallas. De 2 a 4 años, máximo 1 hora al día, y mientras menos, mejor.
Un estudio con más de 7 mil niños encontró que los que pasaban 4 horas o más frente a una pantalla al año de edad tenían casi 5 veces más probabilidad de tener retraso para comunicarse a los 2 años.
Si a veces le das el celular para poder hacer la comida, no eres mala mamá ni mal papá. Lo que importa es que no sea todo el día, y que el resto del tiempo alguien le hable.
Si notas alguna de estas señales, no esperes a que “se le suelte la lengua”. Mientras antes empiece terapia de lenguaje, más fácil se pone al corriente.
Tu hijo no necesita un celular para aprender a hablar. Te necesita a ti, platicando con él.
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