Hay una nueva forma de asaltar a choferes de Uber y DiDi en México, y funciona así: un falso pasajero se sube al carro como anzuelo, mientras sus cómplices lo siguen en motos y otro vehículo, esperando el momento para cerrarle el paso. Eso fue exactamente lo que le pasó a un conductor en Chapala, Jalisco. La diferencia es que él se dio cuenta a tiempo, logró escapar, y su cámara grabó absolutamente todo.
ASÍ FUNCIONA LA TRAMPA
El esquema es más elaborado que un asalto común, porque no depende de un solo delincuente, sino de un grupo coordinado. El primer paso es el anzuelo: una persona aborda el vehículo diciendo que el viaje lo solicitó "un compañero" o un conocido, y por eso no puede dar el código de verificación que las plataformas piden para iniciar el servicio. Mientras el chofer intenta aclarar la situación, los cómplices ya están en posición: motociclistas que siguen al carro de cerca y otro vehículo que busca el momento exacto para bloquearle el paso en una esquina o una calle angosta. Cuando el chofer queda encerrado, se concreta el robo. Según el conductor afectado en Chapala, detrás de este esquema estarían taxistas irregulares que operan en la zona y que, además de robar, extorsionan a choferes de plataformas registradas. Y no es un caso aislado: se han documentado reportes de emboscadas similares en la zona metropolitana de Guadalajara.
LAS SEÑALES DE ALERTA
La buena noticia es que esta trampa deja señales claras antes de concretarse, y reconocerlas a tiempo puede marcar toda la diferencia. La primera y más importante: el pasajero no da el código de verificación. Ese código existe precisamente para confirmar que quien se sube es quien pidió el viaje. Segunda señal: la excusa de que el viaje lo pidió otra persona que no está presente. Tercera: un pasajero nervioso, pegado a su teléfono, que voltea constantemente hacia afuera o da respuestas evasivas. Y cuarta: vehículos que se mantienen sospechosamente cerca, sobre todo motos que ajustan su velocidad a la del carro o un auto que aparece una y otra vez en el retrovisor.
QUÉ HACER SI TE ESTÁ PASANDO
Las autoridades y los organismos de transporte privado coinciden en una regla de oro: ante la duda, no detengas la marcha. Detenerte es exactamente lo que el grupo necesita. Si detectas que te siguen o que intentan cerrarte el paso, dirígete de inmediato al punto seguro más cercano: una base de policía, una patrulla, una gasolinera concurrida o cualquier lugar con gente y cámaras. Evita las zonas despobladas y las calles sin salida. El chofer de Chapala llegó hasta una patrulla incluso circulando en sentido contrario, y esa decisión fue la que frustró el asalto. También ayuda muchísimo tener cámara en el vehículo: además de registrar evidencia, puede hacer que los delincuentes desistan. Y si el pasajero no da el código, simplemente no inicies el viaje y repórtalo en la aplicación.
SI LOGRAS ESCAPAR, DENUNCIA
Escapar no es el final. Presentar la denuncia formal ante la fiscalía de tu estado es lo que permite que estos grupos sean investigados y detenidos. En el caso de Chapala, el gobierno municipal abrió una investigación, pero sin denuncias formales y sin reportes de otros afectados, estos esquemas siguen operando. Si eres chofer y viviste algo parecido, tu reporte puede ser la pieza que le falta a la autoridad para actuar.
