Enséñale a tu hijo qué hacer si un día te desmayas. Son 3 pasos. Casi siempre un desmayo se pasa en unos segundos, pero si no despiertas, tu hijo tiene que saber exactamente qué hacer, y tener a la mano lo que con los nervios se le va a olvidar. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia
Soy paramédico, y muchas veces el único que está en casa con mamá es un niño. Esto se le enseña en 5 minutos.
PRIMERO: QUE LE HABLE Y LA MUEVA
Que le hable fuerte a mamá y le mueva los hombros. Si abre los ojos o contesta, que se quede con ella. Si no responde, sigue el paso 2.
SEGUNDO: QUE LLAME AL 911
Aunque el celular tenga contraseña, se puede llamar a emergencias desde la pantalla de bloqueo. Enséñale dónde está ese botón en tu celular. Que ponga el altavoz, que diga “mi mamá no despierta” y que lea lo que dice el papel del refri. Y que no cuelgue: el operador le va a decir qué hacer.
EL PAPEL DEL REFRI
Pega en el refri un papel con tu dirección completa, entre qué calles y una referencia, como “casa azul frente a la tienda”. Agrega tu nombre completo, el teléfono de un familiar o vecino, y si alguien en casa tiene diabetes, presión alta, epilepsia o toma algún medicamento.
Cuando llegamos, es lo primero que preguntamos. Y con los nervios, hasta a un adulto se le olvida su dirección.
Si tu hijo todavía no sabe leer, enséñale aunque sea el nombre de su calle y de su colonia.
TERCERO: QUE ABRA LA PUERTA Y SE QUEDE CON MAMÁ
Cuando llegue la ambulancia, que abra la puerta y no se separe de mamá. Si hay un vecino de confianza cerca, que también le avise.
LO QUE NO TIENE QUE HACER
Que no le eche agua en la cara, que no le dé nada de tomar y que no intente levantarla.
Y practíquenlo como un juego: tú te acuestas, él te habla, hace como que marca, sin marcar de verdad, y lee el papel. En una emergencia no se piensa: se hace lo que se ensayó.
Si mamá despierta, que se quede acostada
Que tu hijo no te deje levantarte de golpe. Lo recomendable es quedarse acostada unos 10 a 15 minutos. Mientras, que revise que nada te tape la boca o la nariz, como una cobija o el cabello, para que puedas respirar sin problema.
Las señales que avisan antes del desmayo
Muchas veces el cuerpo avisa. Si sientes alguna de estas cosas, siéntate o acuéstate en el piso antes de caerte:
- Mareo o sensación de que todo da vueltas.
- Ganas de vomitar.
- Ver «todo blanco» o «todo negro».
- Piel fría y húmeda.
- Sentir que pierdes el control de los músculos.
Platícale a tu hijo estas señales. Si un día te ve así, puede quedarse cerca y estar atento.
Por qué pasa y por qué sí hay que ir al médico
El desmayo suele ocurrir cuando la presión baja de repente y llega menos sangre al cerebro. Es más común en personas mayores. Algunas causas son:
- Calor o deshidratación (falta de líquidos).
- Angustia.
- Ponerte de pie demasiado rápido.
- Algunas medicinas.
- Azúcar baja en la sangre.
- Problemas del corazón.
La mayoría de la gente se recupera por completo, pero a veces un desmayo es señal de algo serio. Por eso, aunque despiertes rápido y te sientas bien, ve al médico para averiguar por qué pasó. Las guías de primeros auxilios señalan el desmayo como una razón para llamar al 911.
Si además hay ronchas, hinchazón de labios o lengua, o falta de aire, puede ser una reacción alérgica grave. Es una urgencia y hay que llamar al 911 de inmediato.
Lo que te toca a ti como adulto
Tu hijo hace su parte y tú puedes hacer la tuya. Considera tomar un curso de primeros auxilios o de RCP (reanimación cardiopulmonar, que ayuda a alguien que dejó de respirar o cuyo corazón dejó de latir). Así sabrás qué hacer si quien se desmaya es tu pareja, tu mamá o un vecino. En días de calor toma agua y levántate despacio de la cama o de la silla.
