Durante años, el sarampión estuvo prácticamente eliminado en Estados Unidos. Hoy los casos están aumentando otra vez y las autoridades de salud tienen recomendaciones muy claras para proteger a los niños. Estas son las más importantes que todos los padres deberían conocer.
- Verifica que su esquema de vacunación esté completo. Si no sabes si tu hijo recibió las dosis recomendadas, consulta su cartilla o habla con su médico. La vacuna MMR sigue siendo la principal medida de protección recomendada por las autoridades sanitarias.
- Si tu hijo presenta fiebre, sarpullido o estuvo en contacto con un caso de sarampión, no lo lleves directamente a una sala de espera. Llama primero a tu médico para que te indiquen cómo acudir sin poner en riesgo a otras personas.
- Si vas a viajar o tienes familiares en zonas con brotes, revisa el estado de vacunación antes del viaje. Esa es otra recomendación oficial de los CDC, especialmente cuando hay brotes activos.
Cómo empieza y cómo se ve
El sarampión no arranca con el sarpullido. Primero hay fiebre alta, tos seca, escurrimiento nasal y ojos rojos durante 2 a 4 días. Después aparecen dentro de la boca unos puntitos blancos sobre fondo rojo —las manchas de Koplik—, y solo entonces sale el sarpullido: empieza detrás de las orejas y en la cara, y baja hacia el cuerpo. Lo importante es que la persona ya contagiaba desde 4 días antes de que saliera el sarpullido, y sigue contagiando 4 días después.
Por qué preocupa tanto
- Es de las enfermedades más contagiosas que existen: un enfermo puede contagiar a 12 a 18 personas no protegidas.
- El virus se queda flotando hasta 2 horas en el aire de una habitación después de que la persona salió.
- 1 de cada 5 personas no vacunadas que enferman requiere hospitalización.
- Complicaciones: neumonía, otitis, diarrea grave, encefalitis, y una complicación tardía y mortal del sistema nervioso que puede aparecer años después.
- Además borra parte de la memoria del sistema inmune, dejando al niño más expuesto a otras infecciones durante meses.
La vacuna, en concreto
En México se aplica la triple viral (SRP): primera dosis al año de edad y refuerzo a los 18 meses, con dosis adicionales según campañas y la Cartilla Nacional de Salud. Dos dosis dan alrededor de 97% de protección de por vida. Si vas a viajar a una zona con brote, pregunta a tu médico: en bebés de 6 a 11 meses a veces se adelanta una dosis extra, que no sustituye a las del esquema. Y para adultos que no saben si están vacunados, existe la opción de revisar la cartilla o aplicar la dosis: no hay riesgo por recibirla de más.
El mito que sigue costando vidas
La supuesta relación entre esta vacuna y el autismo salió de un estudio de 1998 que fue retirado por fraude; su autor perdió la licencia médica. Desde entonces, decenas de estudios con millones de niños no han encontrado ninguna asociación. Lo que sí está demostrado es lo contrario: donde baja la vacunación, el sarampión regresa.
Si sospechas un caso
Llama antes de ir al consultorio o a urgencias, para que te indiquen cómo entrar sin exponer a otros —sobre todo a bebés y embarazadas—. Aísla a la persona en casa, usa cubrebocas y avisa a quienes estuvieron en contacto. Ve de inmediato si hay dificultad para respirar, somnolencia excesiva, convulsiones, deshidratación o si el enfermo es menor de un año o tiene defensas bajas.
Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC); Organización Panamericana de la Salud; Cartilla Nacional de Salud, Secretaría de Salud de México.
