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El cáncer de colon está aumentando en jóvenes: 3 cosas que puedes hacer para reducir el riesgo

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
El cáncer de colon está aumentando en jóvenes: 3 cosas que puedes hacer para reducir el riesgo

Durante años pensamos en el cáncer de colon como una enfermedad de personas mayores. Pero algo está cambiando: cada vez se diagnostica más en adultos jóvenes, y todavía estamos tratando de entender exactamente por qué. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede evitar que alguien cometa este error.

Los casos de cáncer colorrectal en menores de 50 años llevan décadas aumentando. De hecho, las personas nacidas alrededor de 1990 tienen aproximadamente el doble de riesgo de desarrollar cáncer de colon y 4 veces el riesgo de cáncer rectal que quienes nacieron alrededor de 1950.

¿POR QUÉ ESTÁ PASANDO?

La respuesta más importante es que todavía no lo sabemos con certeza. Los investigadores estudian cambios en la alimentación, obesidad, sedentarismo, microbioma intestinal y exposiciones ambientales, entre otros factores. Sabemos que la obesidad, el tabaquismo, el consumo elevado de alcohol y la inactividad física están asociados con mayor riesgo, pero ninguno explica por sí solo el aumento entre jóvenes.

¿QUÉ PUEDES HACER?

Muévete. La actividad física regular está asociada con menor riesgo de cáncer colorrectal. No necesitas convertirte en atleta: reducir el sedentarismo y mantenerte activo ya forma parte de las recomendaciones de prevención.

Cuida los factores que sí puedes modificar. Evita fumar, limita el alcohol y procura mantener un peso saludable. Todos están relacionados con el riesgo de cáncer colorrectal.

No ignores la detección. Para personas con riesgo promedio, la American Cancer Society recomienda comenzar las pruebas de detección a los 45 años. Si tienes antecedentes familiares u otros factores de alto riesgo, podrías necesitar comenzar antes. Estas pruebas pueden encontrar cáncer temprano e incluso algunos pólipos antes de que se conviertan en cáncer.

Y aunque seas joven, no normalices señales persistentes como sangre en las heces, dolor abdominal, diarrea o anemia por deficiencia de hierro. Tener alguno de estos síntomas no significa automáticamente que tengas cáncer, pero sí puede justificar una valoración médica.

Esta información es educativa y no sustituye una valoración médica. Si tienes síntomas, antecedentes familiares o dudas sobre cuándo debes comenzar las pruebas de detección, consulta a un profesional de la salud.

Las pruebas, explicadas sin misterio

  • Prueba de sangre oculta en heces (FIT): se hace en casa, una vez al año, con una muestra pequeña. No requiere preparación ni dieta. Es la opción más accesible y la que más se usa en programas públicos.
  • Colonoscopía: cada 10 años si es normal. Se hace con sedación, dura entre 20 y 40 minutos y permite quitar pólipos en el mismo momento: por eso no solo detecta, también previene.
  • La preparación —el día previo con dieta líquida y laxante— es la parte incómoda, y es de lo que más disuade a la gente. Hoy existen preparaciones de menor volumen y mejor sabor: pregúntalas.
  • Si la FIT sale positiva, el siguiente paso siempre es la colonoscopía. No es opcional: ahí está el valor de haberla hecho.

Cuándo empezar antes de los 45

  • Familiar de primer grado —padre, madre, hermano o hijo— con cáncer de colon o pólipos avanzados: se empieza 10 años antes de la edad a la que se le diagnosticó, o a los 40, lo que ocurra primero.
  • Síndromes hereditarios como Lynch o poliposis familiar: vigilancia mucho más temprana y frecuente.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal —colitis ulcerosa o Crohn— de varios años de evolución.
  • Con síntomas, a cualquier edad: ahí no se trata de tamizaje, se trata de estudiar lo que está pasando.

Los síntomas que en jóvenes se ignoran por años

El patrón que describen los estudios en menores de 50 es siempre el mismo: sangrado atribuido a hemorroides, dolor abdominal atribuido al estrés, anemia atribuida a la regla y cambios en el hábito intestinal atribuidos a la dieta. Muchos pasan por varios médicos antes del diagnóstico. Si tienes sangre en las heces, cambio del hábito intestinal por más de 2 a 4 semanas, dolor abdominal persistente, anemia por falta de hierro o pérdida de peso sin explicación, insiste y pide estudios, aunque seas joven y te sientas bien.

Lo que se puede modificar

Más fibra —verduras, frutas, leguminosas, granos enteros—, menos carne procesada, menos alcohol, no fumar, moverse y cuidar el peso. Ninguno garantiza nada por sí solo, pero en conjunto sí mueven la aguja, y son los mismos hábitos que protegen del infarto y de la diabetes. Ese es el mejor argumento para empezar: una sola lista sirve para todo.

Fuentes: American Cancer Society — recomendaciones de tamizaje desde los 45 años; US Preventive Services Task Force; literatura sobre cáncer colorrectal de inicio temprano.