El alcohol causa 7 tipos de cáncer y muy pocas personas lo saben. Si crees que una copita de vino es buena para el corazón o que una cerveza no le hace daño a nadie, esto no te va a gustar, pero el alcohol causa cáncer de boca, garganta, laringe, esófago, hígado, colon y mama. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia
No es una teoría ni una exageración. La Organización Mundial de la Salud lo tiene clasificado en el Grupo 1 de cancerígenos, la categoría más alta, la misma donde están el tabaco y el asbesto. Y no importa qué tomes: vino, cerveza, tequila o whisky. Lo que causa cáncer es el alcohol en sí, y todas las bebidas lo traen.
¿POR QUÉ PASA?
Cuando tomas, tu cuerpo convierte el alcohol en una sustancia llamada acetaldehído, que daña el ADN de tus células. Cuando el ADN se daña, las células pueden empezar a crecer sin control, y así nace un tumor. Por eso el riesgo más claro está en los lugares que tocan el alcohol directamente: la boca, la garganta y el esófago.
El alcohol también altera hormonas como el estrógeno, y eso aumenta el riesgo de cáncer de mama. De hecho, tomar menos es una de las pocas cosas que una mujer puede hacer para bajar su riesgo.
Y hay algo peor: si además fumas, el alcohol disuelve las sustancias tóxicas dell humo y ayuda a que tu cuerpo las absorba. Fumar y tomar al mismo tiempo multiplica hasta 30 veces el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y laringe.
¿CUÁNTO ES SEGURO?
Nada. La OMS es clara: no existe una cantidad de alcohol segura para la salud. El riesgo empieza desde la primera copa y sube con cada una más. Tomar poco es menos peligroso que tomar mucho, pero no es cero. Y la idea de que el vino cuida el corazón ya quedó atrás: cerca de un tercio de los casos de cáncer de mama causados por el alcohol vienen de un consumo que se considera moderado.
Solo en Estados Unidos, el alcohol provoca unos 100 mil casos de cáncer y 20 mil muertes al año. Son más muertes que las que causan los accidentes de tránsito por alcohol. Y aun así, las cajetillas de cigarros traen advertencias enormes y las botellas no traen nada.
Lo bueno es que el riesgo baja cuando tomas menos o dejas de tomar. No tienes que dejarlo todo de golpe para que cuente: cada copa que no te tomas es riesgo que no acumulas.
Cuánto sube el riesgo, en números
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos compara a quienes toman con quienes no toman nada:
- Boca y garganta: 1.8 veces mayor si tomas con moderación y 5 veces mayor si tomas en exceso.
- Esófago, en el tipo de cáncer ligado al alcohol: de 1.3 veces mayor con poco a casi 5 veces con mucho.
- Hígado: casi el doble si tomas en exceso.
- Mama: 1.04 veces mayor con poco, 1.23 con consumo moderado y 1.6 con exceso.
- Colon y recto: de 1.2 a 1.5 veces mayor con consumo de moderado a excesivo.
En el mundo, la IARC, la agencia de la OMS que investiga el cáncer, calcula que unos 741 mil casos nuevos de cáncer en 2020 se asociaron al alcohol. Uno de cada 7 fue en personas que tomaban hasta dos copas al día.
Si lo dejas, el riesgo baja con los años
No baja de un día para otro. Según el mismo instituto, el riesgo disminuye con el tiempo, pero pasan varios años antes de que se parezca al de quien nunca tomó. En un estudio, 16 años después de dejarlo el riesgo de cáncer de boca y garganta ya era menor, pero seguía por arriba del de quien nunca tomó.
Si a alguien de la familia le cuesta dejarlo, hay tratamiento y empieza con una consulta médica. En México, la Línea de la Vida orienta gratis sobre alcohol y otras adicciones, las 24 horas, en el 800 911 2000.
Y si alguien que tomó de más no despierta o respira lento, llama al 911.
