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Salud y cuerpo

Dejó ir a su hija a una fiesta y esto fue lo que pasó

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Dejó ir a su hija a una fiesta y esto fue lo que pasó

El lugar más peligroso para una mujer no es el que imaginas. No es la calle oscura ni el camino de regreso a casa. Es la fiesta donde está rodeada de sus amigos y amigas. Porque ahí es donde se siente segura, ahí es donde baja la guardia, y ahí es exactamente donde alguien que ya la estaba observando espera su momento. Por eso, antes de que tu hija vuelva a salir, enséñale estas tres reglas.

REGLA UNO: SENTIRSE SEGURA NO ES ESTAR SEGURA. Su bebida no se suelta ni un segundo, aunque esté entre conocidos.

REGLA DOS: NUNCA IR SOLA, NI AL BAÑO. Separarse del grupo, aunque sea un minuto, es el momento más vulnerable de la noche.

REGLA TRES: SI SE SIENTE RARA, AVISAR DE INMEDIATO. Un mareo o una confusión repentina no se esperan a ver si se pasan.

No se trata de meterle miedo. Se trata de enseñarle a protegerse.

La imagen fue creada con fines ilustrativos y no corresponde a una fotografía real.

Lo que hay que saber de las sustancias en la bebida

No siempre hay una pastilla de por medio: el alcohol es, de lejos, la sustancia más usada para vulnerar a alguien, muchas veces sirviendo tragos mucho más cargados de lo que parecen. Cuando sí se usan otras sustancias, casi ninguna cambia el sabor ni el color de forma evidente, y varias dejan de detectarse en la sangre en pocas horas. Por eso la prevención no es «probar si sabe raro», sino no perder de vista el vaso y no aceptar bebidas ya servidas por alguien más.

Señales de que algo va mal, en ella o en una amiga

  • Se siente mareada, confundida o «demasiado borracha» para lo que tomó.
  • Dificultad para hablar o para coordinar los movimientos, de aparición repentina.
  • Somnolencia extrema, visión borrosa o lagunas de memoria.
  • Náuseas, calor repentino o sensación de parálisis.
  • Cualquiera de estas: sacarla del lugar, no dejarla sola ni un minuto y avisar a alguien de confianza.

Qué hacer en ese momento

  1. Llévala a un lugar seguro con gente conocida y no la dejes sola, aunque diga que ya está bien.
  2. Si pierde el conocimiento, llama al 911 y colócala de lado (posición de recuperación) para que no se ahogue si vomita. Nunca la acuestes boca arriba a «dormirla».
  3. No la lleves a manejar ni permitas que se vaya sola en un taxi o aplicación.
  4. Si hubo o se sospecha una agresión sexual: acude a un hospital lo antes posible, idealmente dentro de las primeras 72 horas, cuando todavía puede darse profilaxis contra VIH y anticoncepción de emergencia.
  5. Antes de ir, en lo posible: no bañarse, no cambiarse de ropa, no lavar nada y llevar la ropa en una bolsa de papel. Y aunque ya se haya bañado, la atención médica sigue siendo necesaria.
  6. La denuncia se puede presentar después: primero la salud. En México la atención médica de urgencia no puede condicionarse a denunciar.

Teléfonos que conviene tener guardados

  • 911 — emergencias.
  • Línea Mujeres / Instituto de las Mujeres de tu estado — orientación legal y psicológica gratuita.
  • Fiscalía o Centro de Justicia para las Mujeres de tu ciudad, para denuncia y atención especializada.
  • Y en casa: un acuerdo familiar de que puede llamar a cualquier hora, sin regaños ni preguntas hasta estar en casa. Muchos jóvenes no llaman por miedo al castigo, no por falta de miedo al peligro.

Y hablarlo también con los hijos varones

La otra mitad de la prevención casi nunca se enseña: que una persona que no puede sostenerse en pie no puede consentir, que insistir no es cortejar, y que si ven a alguien aprovechándose de una persona en ese estado, intervenir o pedir ayuda es su responsabilidad. Los programas de prevención que mejor funcionan son justamente los que forman testigos que actúan, no solo víctimas que se cuidan.

Fuentes: NOM-046-SSA2 (México) — atención médica a víctimas de violencia sexual; Organización Mundial de la Salud — atención a sobrevivientes; literatura sobre sumisión química.