Tus oídos se limpian solos. Soy doctor, y el cotonete solo empuja la cerilla más adentro.
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La cerilla no es suciedad: protege y lubrica el oído, y ayuda a detener las bacterias. La piel de adentro la va sacando sola, poco a poco. Cuando metes un cotonete, o hisopo, la regresas al fondo y se va juntando hasta hacer un tapón.
Y no solo el cotonete. Pasadores, llaves, palillos: todo eso puede cortar la piel del oído, romper el tímpano o dañar los huesitos de adentro. Puedes terminar oyendo menos, con mareo o con zumbido.
LA FORMA CORRECTA
No le metas nada. Después del baño, limpia solo la parte de afuera con una toalla húmeda. Eso es todo.
QUIÉN SE TAPA MÁS
Los adultos mayores, porque con la edad la cerilla se hace más seca y más espesa, y hay más pelito que la atrapa. Y quienes usan aparatos para oír, tapones o audífonos dentro del oído muchas horas, porque no la dejan salir.
Por eso, si tu papá o tu mamá ya no oyen bien, antes de pensar que es la edad, que les revisen los oídos. A veces es un tapón de cerilla, y cuando se lo quitan, vuelven a oír.
CUÁNDO IR AL MÉDICO
Si sientes el oído tapado, oyes menos, te zumba, te duele o te pica mucho. El médico sabe cómo quitarla sin lastimarte, o te dice qué puedes usar en casa para ablandarla.
Y nada de velas para los oídos: no sacan la cerilla y pueden quemarte.
SÍGUEME PARA QUE NO SE TE PASE EL PRÓXIMO CONSEJO.
Qué hacer si sientes el oído tapado
- No metas nada para "destapar": ni cotonete, ni dedo, ni pasador, aunque la molestia sea mucha.
- Fíjate bien qué sientes: si oyes menos de un lado, si te zumba, si te duele o si te mareas. Anótalo para contárselo al médico.
- Si alguien de tu familia ya no oye bien, no lo dejes pasar. Cuando la pérdida de audición viene de cerilla acumulada o de líquido, el sonido no alcanza a llegar a la parte de adentro del oído, y con tratamiento puede revertirse.
- Haz la cita pronto. Los problemas para oír que no se atienden pueden empeorar.
En bebés y niños, ojo con las infecciones
Las infecciones de oído son la causa más común por la que los papás llevan a sus hijos al médico: tres de cada cuatro niños tienen al menos una en su primer año de vida. Pasan cuando unos tubitos que hay dentro del oído se tapan con líquido y moco. Por eso el niño oye menos. Si tu bebé todavía no habla, fíjate si:
- Se jala o tironea las orejas.
- Llora más de lo normal.
- Le sale líquido del oído.
- Le cuesta trabajo dormir.
- Pierde el equilibrio.
- Parece no oír cuando le hablas.
Si notas estas señales, llévalo al médico. Muchas veces la infección se quita sola y el médico solo recomienda algo para el dolor. Pero las infecciones más fuertes y las de los bebés pueden necesitar el medicamento que te recete tu médico. A los niños que se enferman muy seguido a veces les ponen, con una cirugía, unos tubitos pequeños en los oídos. Así se alivia la presión y vuelven a oír.
Qué esperar en la consulta
El médico revisa por dentro del oído con un instrumento llamado otoscopio. Con él puede ver si hay cerilla acumulada, líquido o infección. También te va a preguntar desde cuándo oyes menos y si te mareas, porque la parte más interna del oído también ayuda a mantener el equilibrio. Cuéntale si sientes un zumbido o un rugido. A eso se le llama tinnitus, y es una de las molestias del oído que más se consultan. Lleva tus notas: te ayudan a no olvidar nada.
Cuida tus oídos del ruido
No todo es cerilla. Los ruidos muy fuertes, o los que son fuertes durante mucho tiempo, lastiman la parte de adentro del oído, y ese tipo de daño suele ser permanente. Basta con un ruido de más de 80 decibeles, que es menos que el tráfico de una calle muy transitada. Escuchar música a todo volumen, sobre todo con audífonos, es una causa común de este problema.
- Baja el volumen de la música y de la tele.
- Usa tapones cuando trabajes con aparatos ruidosos, como una podadora, y quítatelos al terminar.
