Una garrapata parece inofensiva por su tamaño, pero su picadura puede transmitir enfermedades capaces de llevar a una persona al hospital e incluso provocar la muerte. Y el problema es que los primeros síntomas pueden confundirse con algo mucho menos grave.
Una de las más peligrosas es la rickettsiosis, un grupo de enfermedades causadas por bacterias que pueden transmitirse a los humanos a través de garrapatas infectadas.
¿CUÁLES SON LAS SEÑALES?
Después de una picadura pueden aparecer fiebre, dolor intenso de cabeza, dolor muscular, náuseas, vómito y malestar general. Algunas personas también desarrollan manchas o sarpullido en la piel.
El problema es que al principio puede parecer una gripe u otra infección y muchas personas ni siquiera recuerdan haber sido picadas por una garrapata.
Y aquí el tiempo importa muchísimo. La Secretaría de Salud advierte que retrasar el tratamiento puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte.
¿QUÉ HACER SI ENCUENTRAS UNA GARRAPATA?
Si está adherida a tu piel, retírala con pinzas de punta fina, sujetándola lo más cerca posible de la piel y jalando hacia arriba de manera firme y constante. No la quemes ni le pongas sustancias para intentar que se desprenda.
Después limpia bien la zona y tus manos.
Y durante los siguientes días presta atención a tu cuerpo. Si desarrollas fiebre, dolor de cabeza, sarpullido o te sientes enfermo, busca atención médica cuanto antes y menciona que tuviste contacto con una garrapata. Ese pequeño detalle puede ayudar al médico a sospechar una enfermedad que necesita tratamiento rápido.
También revisa periódicamente a tus perros, mantén patios y viviendas limpios y controla las infestaciones. Las garrapatas no son solamente un problema de las mascotas: también pueden convertirse en un peligro para toda la familia.
Esta información es preventiva y no sustituye una valoración médica. Ante una picadura y síntomas compatibles, busca atención médica.
La rickettsiosis en México: dónde y cuándo
La fiebre manchada de las Montañas Rocosas es la más grave y se ha concentrado sobre todo en el norte del país —Sonora, Baja California, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Sinaloa—, con casos también en otras regiones. Aumenta en los meses de calor, se asocia a zonas con muchos perros callejeros y garrapatas, y afecta con especial dureza a los niños. Sin tratamiento oportuno su letalidad es alta; con tratamiento temprano, la mayoría se recupera bien. Ese contraste es toda la historia de esta enfermedad.
El tratamiento y un mito que hay que romper
El medicamento de elección es la doxiciclina, y aquí está el punto clave: durante años se evitó en menores de 8 años por temor a manchar los dientes. Hoy las autoridades sanitarias son claras: en sospecha de rickettsiosis, la doxiciclina es el tratamiento indicado también en niños, porque los ciclos cortos no manchan los dientes y porque no darla puede costar la vida. Además, el tratamiento se inicia ante la sospecha clínica, sin esperar el resultado del laboratorio: esperar es justamente lo que mata.
Qué decirle al médico
- «Tuve contacto con garrapatas» o «hay garrapatas en mi casa o en mis perros». Aunque no recuerdes la picadura.
- Fecha aproximada de la exposición y a qué zona viajaste.
- Cuándo empezó la fiebre y qué otros síntomas hubo, en orden.
- Si apareció sarpullido, dónde empezó: en esta enfermedad suele iniciar en muñecas y tobillos, incluso en palmas y plantas, y avanzar hacia el tronco.
- Si hubo otros enfermos en la casa o en la colonia.
No todas las picaduras se enferman
Conviene decirlo para no vivir con miedo: la mayoría de las picaduras de garrapata no transmiten nada, sobre todo si se retira pronto —el riesgo aumenta con las horas que permanece adherida—. Lo que sí hay que hacer es retirarla bien, lavar, anotar la fecha y vigilar dos semanas. Y si aparece fiebre en ese periodo, no lo trates como gripa: ve al médico y menciona la garrapata.
Fuentes: Secretaría de Salud de México — lineamientos de rickettsiosis; CDC — fiebre manchada de las Montañas Rocosas y uso de doxiciclina en niños.
