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Salud y cuerpo

¿Cómo sobrevivir a una puñalada?

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
¿Cómo sobrevivir a una puñalada?

Si recibes una puñalada, llegar a un hospital es urgente, pero ¿qué pasa si estás a 30 minutos o 1 hora de recibir ayuda? Una hemorragia grave puede convertirse rápidamente en el mayor peligro, y lo que hagas durante esos primeros minutos puede ayudarte a mantenerte con vida.

Primero aléjate del peligro y llama al 911. Después localiza la herida y revisa cuánto estás sangrando.

Si el cuchillo o cualquier otro objeto sigue clavado, no lo saques. Podría estar ayudando a contener la hemorragia y retirarlo puede empeorarla. No presiones encima del objeto: coloca tela o gasas alrededor y ejerce presión a los lados para controlar el sangrado y evitar que el objeto se mueva.

Si el objeto ya no está y existe una hemorragia abundante, coloca una gasa o tela limpia directamente sobre la herida y presiona con fuerza de manera continua. No levantes la tela cada pocos segundos para ver si dejó de sangrar.

Si la herida está en un brazo o una pierna y existe una hemorragia potencialmente mortal que no logras controlar con presión, utiliza un torniquete comercial si sabes hacerlo y tienes uno disponible. Apriétalo hasta detener el sangrado y no lo aflojes mientras esperas ayuda.

Una puñalada también puede provocar una hemorragia interna aunque por fuera no parezca tan grave. Si comienzas a sentirte mareado, confundido, muy débil, pálido o frío, podrías estar entrando en shock. Mantente abrigado y evita comer o beber mientras llega la ayuda.

Y si la herida está en el pecho, abdomen, cuello o espalda, considérala especialmente peligrosa. No intentes explorarla con los dedos ni introducir nada para descubrir qué tan profunda es.

Recuerda: una puñalada siempre necesita valoración médica urgente. Los primeros auxilios no reparan el daño interno; sirven para intentar controlar la hemorragia y mantenerte con vida hasta recibir atención profesional.

El torniquete, bien puesto

  1. Solo en brazo o pierna, y solo si el sangrado es masivo y la presión directa no lo controla.
  2. Colócalo unos 5 a 8 centímetros por arriba de la herida, nunca sobre una articulación —ni en el codo ni en la rodilla— y directo sobre la piel o sobre ropa delgada.
  3. Aprieta hasta que el sangrado se detenga. Va a doler mucho: eso significa que está funcionando.
  4. Anota la hora en que lo colocaste, en la frente o en la piel de la persona con lo que tengas.
  5. No lo aflojes ni lo quites: eso lo hace el personal médico.
  6. Si no tienes torniquete comercial: una tela ancha —nunca un cordón delgado, que corta— y un palo para torcerla y mantener la presión.

Herida en el pecho: qué hacer distinto

Una herida abierta en el tórax puede dejar entrar aire y colapsar el pulmón. Mientras llega la ayuda: cubre la herida con algo que no deje pasar el aire —una bolsa de plástico limpia, una envoltura— y sujétala; si la persona respira peor después de sellarla por completo, despega un borde para que el aire atrapado pueda salir. Si hay heridas de entrada y de salida, cubre las dos. Y coloca a la persona semisentada si eso le facilita respirar, siempre que no haya sospecha de lesión de columna.

Reconocer el shock a tiempo

  • Piel pálida, fría y sudorosa.
  • Pulso rápido y débil, respiración acelerada.
  • Confusión, ansiedad o somnolencia.
  • Sed intensa.
  • Qué hacer: acuéstalo, abrígalo —perder calor empeora el sangrado—, eleva las piernas solo si no hay lesión de columna, pelvis o pierna, y no le des de comer ni de beber: probablemente lo van a operar.

Aprende esto antes de necesitarlo

Existen cursos cortos de control de hemorragias —el más difundido se llama «Stop the Bleed»— que enseñan presión directa, empaquetado de heridas y torniquete en un par de horas. La Cruz Roja Mexicana, protección civil y varios hospitales dan cursos de primeros auxilios accesibles. Y una recomendación práctica: en el botiquín del coche o del negocio, un torniquete comercial y gasas de compresión valen mucho más que veinte curitas.

Fuentes: American College of Surgeons — programa Stop the Bleed; Cruz Roja — control de hemorragias graves; guías de atención prehospitalaria del trauma.